[Echo]. El mito de la ninfa Eco es muy antiguo y desempeñaba una parte importante, siquiera no apareciese en escena, en la Andrómeda de Eurípides, hoy perdida; pero Eco es sobre todo conocida como personaje de un episodio de las Metamorfosis (v.) de Ovidio (III, 356-401), estrechamente vinculado con el de Narciso (v.).
Eco es una ninfa condenada a repetir las últimas palabras de los demás, sin poder hablar nunca la primera; semejante castigo le ha sido impuesto por Juno, airada porque la entretuvo con sus charlas mientras Júpiter la traicionaba con las demás ninfas, impidiéndole así sorprender a su marido en flagrante delito. Enamorada de un joven cazador, Narciso, tan bello como esquivo, Eco le sigue anhelante, aunque sin que le sea posible expresar por entero su pasión.
Una vez, interpretando como una invitación las palabras que el muchacho dirige a sus compañeros, Eco sale del bosque para abrazarle, pero Narciso la rechaza. La ninfa despreciada se esconde entonces en la selva y se cubre el rostro de follaje, retirándose a vivir solitaria en las cuevas: el amor y el dolor la transforman en peña y sólo le queda la voz, que todos oyen como única cosa viviente que queda en ella y de ella.
G. Puccioni

