Ea

Personaje divino muy complejo, en el que se reúnen varios temas mitológicos, de los babilonios y asirios. Los rasgos más notables de esta divinidad no tienen sin duda un origen literario, pero muchas de sus cualidades le fueron atribuidas, a pe­sar de todo, por escritores y poetas, autores de los distintos escritos en los que Ea es la figura principal o por lo menos una de las más importantes.

En la literatura reli­giosa mesopotámica Ea aparece como dios del agua marina y fluvial, de la sabiduría y de las artes. Por cuanto su agua tiene la virtud de expulsar los demonios, Ea es un dios que deshace los conjuros y por ello se le invoca muy a menudo en los exorcismos, en los que se ponen ante todo en evidencia sus facultades autárquicas. En cambio cuando en algún escrito se habla de utensilios sagrados, se le representa co­mo dios de los artesanos, protector de las artes y oficios. Como es muy sabio y pru­dente y no ignora nada, en los textos mí­ticos y especialmente en el gran poema Enûma Elîsh (v.), los dioses recurren a él en demanda de consejo, y él se lo da de buen grado y casi siempre con éxito.

Algu­nas veces, sin embargo — o mejor dicho, una sola vez en toda la vasta literatura babilónica y asiria, en la que aparece su figura de dios benévolo y simpático — su consejo falla: así ocurre en el mito de Ada- pas, donde su hijo pierde la vida eterna por haberle hecho caso.

G. Furlani