Arcángel Rafael

[Rěphā’el = Dios cu­ra]. Rafael es el arcángel que en el libro de Tobías (v.) acompaña a Tobías el Joven desde Nínive a Ragúes en Media, libera a la esposa de éste de la presencia del Diablo, y devuelve la vista al anciano Tobías (v.). Sus pasos marcan huellas humanas desde la Asiria semítica a la Media aria; pero la revelación angélica es aparición de un ins­tante, en el capítulo XII, en casa de To­bías.

Y entonces aquel compañero de viaje está ya muy lejos y sus palabras caen como del cielo: «Yo soy el ángel Rafael, uno de los siete que están delante del Señor… La paz sea con vosotros, no temáis… Parecía que yo comiera y bebiera con vosotros, pero en realidad gusto un manjar invisible y una bebida que los hombres no pueden ver. Ha llegado el momento de que vuelva a Aquel que me envió». Su forma humana, su persona y su carácter desaparecen. Ra­fael se nutre de Dios: en su forma seráfica la divinidad se refleja como en el libro de un angélico diácono. La historia de los hombres no volverá a verle: sólo cuando el tiempo esté a punto de morir, Rafael tomará una de las «siete copas de oro lle­nas de la ira de Dios» y la derramará sobre la tierra.

P. De Benedetti