Abdías

[‘Obadyá] Cuarto de los pro­fetas bíblicos menores y autor del libro del Antiguo Testamento que lleva su nombre (v.). En este brevísimo escrito la liturgia profética se compendia con una pureza casi esquemática. El asedio por las tropas de Nabucodonosor (v.) y la deportación son la tragedia de donde su visión arranca; no hay profetas en pleno día y Abdías es como los demás una llama nocturna.

El pueblo hebreo es sofocado por los caldeos y los edomitas y sólo tiene una voz: 21 versícu­los, pero es la voz de Dios. A Edom, es­tirpe consanguínea, grita el Señor ante la traición perpetuada entre los soberbios nie­tos de Esaú (v.): «Aun cuando tú te le­vantases como el águila y pusieras tu nido entre las estrellas, yo te arrojaría de allí».

Y en el futuro que se revela, se ve al pueblo de los sabios, que habita sobre las cumbres, cómo se precipita en la nada. Porque si Edom es el azote de los israelitas pecadores, en ello mismo reside su mali­cia: «No te quedes en la encrucijada para dar muerte a los que huyen. Lo que tú hicieres se te hará a ti». El alba despun­tará sobre, el monte de Sión: Abdías la aguarda, siente casi su ‘perfume y la anun­cia sobre el desierto: «El reino será del Señor».

P. De Benedetti