Libertad Bajo la Nieve, Mór Jókai

[Szabadság a hó alatt]. Novela del húngaro Mór (Mau­ricio) Jókai (1825-1904), publicada en 1879. El fondo histórico de la narración es un episodio dé la lucha contra el despotismo ruso: la conspiración de 1824-25 contra el zar Alejandro, y entre los personajes prin­cipales encontramos también al poeta Pushkin. Éste ama a la cantante finlandesa Zeneida Umerinen, quien corresponde a su afecto, aunque no quiere que el poeta sea implicado en la conspiración de la que ella es el alma. Uno de los conspiradores más comprometidos, el príncipe Gnedimín, tam­bién ama a Zeneida, aunque sin esperan­zas. Durante una inundación del Neva, Ze­neida y Pushkin salvan la vida de la hija del zar y de su amiga Betsabé, princesa de Georgia, la que al final se casa con el poeta Pushkin. Al subir al trono el zar Ni­colás, la conspiración es descubierta; Gne­dimín es condenado a muerte, y sólo gracias a las súplicas de Zeneida se le indulta, con­denándolo al destierro. La cantante, que ha renunciado al poeta, se casa entonces con el condenado para seguir la suerte de aquel hombre fiel.

La novela, que funde de una manera romántica historia y fanta­sía, no es una de las obras maestras de Jókai, aunque se hallan en ella todas las mejores cualidades del escritor: el fuerte vigor narrativo y descriptivo, el sentido de lo pintoresco y de lo exótico, y el profundo interés social, que lleva al escritor a resol­ver la historia en el impulso del hombre hacia la libertad. Jókai ha sacado la mayor parte de su descripción de la Rusia zarista de un libro del marqués Astolphe de Custine: La Russie en 1839, publicado en París en 1843.

G. Hankiss

Libertad, Santiago Rusiñol

[Llibertat]. Comedia en tres actos del pintor, comediógrafo y novelista catalán Santiago Rusiñol (1861-1931), estre­nada el 2 de octubre de 1901. La acción tiene lugar en un pueblo de la costa catalana donde se celebran unos insólitos fes­tejos con motivo de ser nombrado hijo adoptivo del pueblo el indiano «don Patríciu». Uno de los caciques de la localidad, Pere-Antón, que estuvo unos días en Amé­rica, habla con entusiasmo de aquélla, de su democracia, de su igualdad y de su pro­greso, y, sobre todo, de su libertad, sagrada y mítica, pero que para Pere-Anton con­siste en no hacer nada. El diario «El clamor del pueblo ilustrado» prepara un número extraordinario. Se suceden discursos del alcalde, del secretario y de «don Patríciu», que habla una hórrida jerga castellano- catalana. El acto termina con la colocación de una lápida. Pero «don Patríciu» viene acompañado de un pequeño negrito que hace las veces de criado. Las señoras del pueblo consiguen que su amo se desprenda de él, lo bautizan con el nombre de Jaume Negret, y es adoptado por Pere-Anton. Ya mayor, el negrito se enamora de Florentina, la hija de Pere-Anton, el cual no consiente dicho matrimonio. Al invocar Jaume Ne­gret la cacareada igualdad, Pere-Anton con­fiesa que aquélla sólo sirve para la polí­tica, pero no para las cosas serias como el matrimonio. El negro acaba marchándose del pueblo. El humor de Rusiñol juega con el efecto de ciertos castellanismos catalanizados (adalantu, géneru famaninu). La obra es, en el fondo, una sátira, pero no contra los principios democráticos y libera­les, sino contra los incultos que los enarbolan sin tener idea de su contenido ni de su alcance.

A. Manent

La Libertad, John Stuart Mili

[On Liberty]. Obra del filósofo inglés John Stuart Mili (1806-1873), publicada en 1859. El autor se propone tra­tar aquí de la libertad civil, la que «con­cierne a la naturaleza y los límites del poder que la sociedad puede legítimamente ejercer sobre los individuos». Límites en concreto difícilmente mantenidos, porque el despotismo se manifiesta en formas insos­pechadas, entre las cuales la más notable para la época moderna es la democracia, que, con su ilusión de conferir su soberanía al pueblo, acaba por conferirla a una parte de él, aunque en mayoría.

El principio que Stuart Mili proclama «absoluto», para regu­lar las relaciones entre individuos y socie­dad, es «que el único objeto por el cual la humanidad tiene derecho individual y colectivamente a intervenir en la esfera de la libre acción de cada uno de sus miembros, es la protección de sí misma; y que, por lo tanto, la única razón por la que el poder está legítimamente autorizado para usar la fuerza contra un miembro de una comuni­dad civil, es la de impedir que perjudique a otros». Esta doctrina supone la existencia de hombres capaces y dotados de respon­sabilidad. El criterio directivo es el de la «utilidad» en sentido general, esto es, que debe reflejar los intereses permanentes del hombre en cuanto ser perfectible. En cuanto a la libertad de pensamiento y de discusión, el autor la proclama necesaria en su más ilimitada expresión. Una opinión, aunque profesada por uno contra todos, puede ser verdadera. Reducirla al silencio es perju­dicial, porque se retarda el progreso de la verdad y el abandono de los errores y de los prejuicios. Puesto que es difícil que la «comunis opinio» contenga entera la ver­dad, sólo por medio de la contradicción y la libre discusión se puede en su mayor grado acercarse a la verdad misma. En fin, la falta de libertad de opinión y de discu­sión pone en peligro la misma existencia de la doctrina y creencia impuesta, la cual se debilita y se extingue, al perder, sin el elemento de la crítica, su efecto vital.

Exa­minando la libertad en el campo de la ac­ción, Stuart Mili sostiene que, mientras la acción de un individuo no dañe dere­chos ajenos, debe dejársele en libertad de explicarse cómo le plazca. Esta indepen­dencia es la que crea la diferencia de carac­teres y tipos, y por consiguiente la origi­nalidad y la energía de las iniciativas; la superioridad de Eupora sobre Oriente es debida exclusivamente a la diferencia de los tipos, cuyo autónomo desarrollo ha apor­tado una poderosa contribución recíproca a la causa común. La debilitación de esta tipicidad nacional conduciría a Europa a una fase de decadencia. Existen, natural­mente, límites a la autoridad de la socie­dad sobre el individuo; con todo, no se ori­ginan de pretendidos pactos o contratos so­ciales, sino del hecho mismo de la convivencia. Los límites directos son el igual de­recho de los terceros asociados y la propor­cional medida de cargas y sacrificios para defender a la sociedad de molestias exte­riores e interiores. Los límites indirectos son los que pone la pública estima en rela­ción con los actos que vienen a perjudicar el bienestar de terceras personas, sin violar derechos específicos. En fin, el autor ofrece aplicaciones para ilustrar el alcance y la validez de sus principios: por ejemplo ,acerca de la cuestión de si todos los daños que se causan a terceros deben conside­rarse ilegítimos, responde que quien vence en un concurso o en la competencia comer­cial se aventaja sin fraude sobre los demás, se vale de su derecho, y por lo tanto cum­ple una acción legítima.

Esta obra, de valor especulativo bastante escaso, posee en cam­bio gran importancia histórica. Especulati­vamente, en realidad, el problema de la libertad está ya prejuzgado por el empirismo metodológico de Stuart Mili, y ello no le permite ver claramente los motivos profun­dos del concepto de individualidad. Histó­ricamente es, en cambio, un documento vivo de la reacción doctrinaria contra el libera­lismo manchesteriano la introducción en la doctrina política británica de elementos democráticos.

A. Brambilla

Liber Maiolichinus, Eurico Pievano

Poema en hexá­metros latinos cuyo título completo es Libro de los famosos hechos de los Pisanos en Mallorca [Liber Maiolichinus de gestis Pisanorum illustribus]. Canta la conquista de las islas Baleares realizada por los pisanos en lucha con los sarracenos en 1114-1115. Obra de un poeta pisano, probablemente Eurico Pievano («Párroco», llamado así por su profesión junto al arzobispo Pietro), fue escrita hacia 1130. En su estilo épico, es apreciable la información histórica; son muchas las reminiscencias clásicas en las mismas comparaciones del mundo medieval, por ejemplo en las figuras mitológicas. El autor era evidentemente un «clérigo», de ahí que haga resaltar el carácter religioso de la empresa como de una cruzada. De manera parecida, la gloria de Pisa es ensal­zada con orgullo de superioridad, y hasta con desprecio para las demás ciudades, Génova y Luca. Entre los episodios del poe­ma, en que la evocación del hecho se re­viste de un esplendor particular, debe ser señalado el de la partida de los pisanos, entre el llanto de sus mujeres arrodilladas en la playa. La isla de Mallorca, el más fuerte baluarte de los sarracenos, es tomada por asalto y después de larga y terrible lucha por ambas partes, la victoria favorece a la cristiandad. Muchos millares de cris­tianos son liberados, para poder demostrar la próvida empresa de los héroes de la Re­pública marinera. Por su tono encomiástico y su tradición local literaria, este poema puede relacionarse con el Canto sobre la victoria de los pisanos, obra anónima, ante­rior en pocas décadas a la que nos ocupa.

C. Cordié

Liao Shih, Shun Ti

[Historia de la dinastía Liao]. Obra redactada en el año 1344 por orden del emperador Shun Ti, de la dinastía Yüan (1277-1367), por una comisión presidida por el primer ministro de la corte imperial Tokto, lo mismo que Sung Shih (v.) y Chin Shih (v.), para ilustrar el período de his­toria china que va desde mediados del si­glo X a fines del XII, en cuya época China fue invadida por pueblos extranjeros. Liao Shih está dividida en ciento quince volú­menes, que comprenden la historia de la dinastía Liao (937-1122), surgida del pueblo bárbaro kitán que había invadido y ocupado la China septentrional. Para compilarla, los autores tuvieron un tiempo limi­tado y escaso material documental, consti­tuido exclusivamente por los escritos de Yeh Lu-yen y de Chen Tan-yen, ambos súb­ditos de Liao, que decretó la pena de muer­te para todo el que hiciera salir escritos de su territorio. Así, destruido su imperio, que­daron poquísimos testimonios de los kitán, por lo que la obra resulta necesariamente incompleta. Bajo la dinastía de los Ch’ing (1644-1912), el escritor Li Wu compuso el Liao Shih Shih I, que es una especie de integración del Liao Shih, el cual, a pesar de sus lagunas y sus defectos, constituye la única obra útil para el estudio de aquel período.

Y. Feng Chi