Pierre de Bourdeille, señor de Brantôme

Nació en Brantôme (Périgord) hacia 1540 y murió el 5 de julio de 1614. Abate secular, nunca recibió las órdenes, y ya desde muy joven su espíritu aventurero y su afición a la guerra le llevaron a viajar; y así, estuvo sucesivamente en Italia, Escocia (en el sé­quito de María Estuardo), Inglaterra, el litoral africano, España, Portugal y Malta.

Intervino en las luchas religiosas de su tiempo, combatió contra los protestantes, aun cuando simpatizara con sus ideas, y estuvo en el sitio de La Rochela (1572-73). Cortesano de Carlos IX y de Enrique III, mantuvo con ambos relaciones de amistad; fue también armador de naves piratas, ne­gocio que le produjo notables ganancias.

Una grave caída de caballo forzóle, toda­vía joven, a retirarse de la vida activa; dedicóse entonces, en su castillo de Bran­tôme, a la literatura. Agradable narrador, su producción constituye un valioso documento sobre las costumbres de su época.

Sus Oeuvres, publicadas aproximadamente unos cincuenta años después de su muerte, comprenden Vidas de los grandes capita­nes (v.), Recueil des dames (v. Vidas de las damas galantes y Vidas de las damas ilustres), discursos y composiciones meno­res (Discours sur le duel, Discours d’aucu­nes retraictes de guerre).

En fecha reciente han sido publicadas sus Anecdotes de la cour de France touchant les duels y Recueil d’aucunes rimes de mes jeunes amours, que aportan nueras noticias para el conoci­miento de la época y del autor.

M. Pasquali

Ion Alecu Bráteşcu-Voineşti

Nació en Voineşti, cerca de Târgovişte, el 1 de ene­ro de 1868, y murió, según parece, en Bucarest en 1948. De familia noble, fue inclinado a los estudios jurídicos y ejerció la aboga­cía, actividad que le permitió afinar sus cualidades de observación y penetración psicológica.

En Târgovişte, Craiova, Ploeşti y Piteşti entabló contacto con la pequeña y media burguesía provinciana, de la cual habría de extraer los «héroes» de sus cuen­tos y bocetos: abogados, profesores y mo­destos funcionarios que no saben sacrifi­car a los compromisos de la vida práctica ni a los intereses mezquinos sus ingenuos ideales de honradez y confianza humana.

Bráteşcu participó en la política como diputado, y entre 1918 y 1922 dirigió el periódico Dacia con Al Vlahuţă. Fue miembro de la Academia Rumana, y obtuvo el gran premio nacional de literatura. Entre sus obras cabe citar Nicolasín Mentira (v.), Un hombre [Un om], El polluelo de codorniz [Puiu], El linaje de los Udresti [Neamut Udreştitor], la comedia Sorana, el boceto El viandante hace bien al pensar en el camino [Călătorului îi şade bine cu drumul], etc.

R. Del Conté

Sebastian Brant

Nació en 1447 y murió el 10 de mayo de 1521 en Estrasburgo. Hijo de un rico mesonero, dueño de la posada «Al león de oro» y consejero comunal, fue in­clinado al estudio, y en 1475 marchó a Basilea a cursar filosofía y derecho; allí con­cluyó en 1489 sus largos años de estudiante con el título de doctor en Jurisprudencia.

Luego fue nombrado profesor, y ya en 1492 estaba al frente de la facultad de Derecho. Figuró entre los primeros humanistas de la Alta Renania, tradujo a autores latinos y escribió poesías religiosas en latín y ale­mán.

En 1494 dio a la publicidad su obra principal, La nave de los locos (v.), dura sátira de sus tiempos en dialecto alsaciano que alcanzó inmediatamente una gran difu­sión. Mientras permaneció en Basilea man­tuvo estrechas relaciones con el mundo de los libros de esta ciudad, que era entonces un importante centro tipográfico y edito­rial, y encargóse personalmente de la re­fundición y vulgarización de textos instruc­tivos y morales.

Cuando en 1500 Basilea ingresó en la Confederación de los canto­nes suizos, Brant, unido al emperador Maxi­miliano I por vínculos de amistad, abandonó la población con su familia y marchó a Estrasburgo. Además de la enseñanza ejerció aquí la abogacía, y desempeñó im­portantes cargos : fue alcalde de la ciudad y consejero imperial.

Durante este período de tiempo (1508) fue publicada su refundición de la obra de Freidank, Sabiduría (v.). Al estallar las luchas religiosas de la Reforma permaneció en el lado católico; igualmente guardó siempre fidelidad a las concepciones de un humanismo escolástico.

A su fe en las posibilidades formativas de la imprenta correspondía un sincero afán de moralista, aun cuando, posiblemente, no un parecido vigor artístico; sin embargo, La nave in­fluyó mucho en toda la cultura de la épo­ca, y el tipo de Grobiano (v.) se hizo pro­verbial y fue imitado por otros poetas, como Friedrich Dedekind y Kaspar Scheidt.

V. M. Villa

Georg Morris Cohén Brandes

Nació el 4 de febrero de 1842 en Copenhague, donde murió el 17 de febrero de 1927. Fue hijo de una familia de comerciantes hebreos no practicantes.

Formado al principio en la filosofía de Hegel, introducida en Dinamarca por Heiberg, pasó muy pronto al psicologismo de Sainte-Beuve y al método críti­co de Taine, que hizo objeto de su tesis doctoral La estética francesa contemporánea [Den franske Aestetik i vore Dage, 1870].

De este primer período cabe citar Estudios estéticos [Aestetiske Studier, 1868] y Crí­ticas y retratos [Kritiker og portraetter, 1870]. Tras un viaje (1870-71) a Inglaterra, Francia e Italia, en el curso del cual en­contróse con Stuart Mili (de él había tra­ducido el ensayo Subjection of Wornan), Taine, Renán e Ibsen, inició en el otoño de 1871 la serie de sus famosas lecciones sobre la literatura del siglo XIX y con­virtióse pronto en guía reconocido de las jóvenes generaciones.

Gran importancia tuvo en la difusión de sus ideas la revista Det nyttende Aarhundrede, que publicó con su hermano Edvard entre 1874 y 1878. Al ver que se le negaba la cátedra universita­ria de estética marchó en 1877 a Berlín; pero en 1882 volvió a Copenhague.

Además de su obra Corrientes principales en la lite­ratura europea del s. XIX (v.) cabe recor­dar Lassalle (1881), Impresiones polacas [Indtryk fra Polen, 1888], Impresiones de Rusia [Indtryk fra Rusiand, 1889] y Berlín, capital alemana [Berlín som tysk Hovestad, 1889].

Los ensayos de argumento literario, Poetas daneses [Danske Digtere, 1877], S0ren Kierkegaard (1877), Tegnér (1878), Holberg (1884) y Los hombres de la revolución moderna [Det modeme Gennembruds Maend, 1883], presentan un inte­rés cada vez -mayor por las distintas personalidades; finalmente, y bajo la influen­cia de Nietzsche, Brandes proclamará un radica­lismo aristocrático propio y se entregará al culto del héroe, como lo atestiguan las obras Shakespeare (1895-96), Heine (1897) e Ibsen (1909).

En 1902, la izquierda, que se hallaba en el poder, aseguróle una pen­sión oficial, sin obligación de dar leccio­nes. A estos años más tranquilos pertenecen sus textos autobiográficos Infancia y juven­tud [I Bamdom og Ungdom, 1905], Un de­cenio [Et Tiaar, 1907] y Angosturas y ho­rizontes [Snaevringer og Horizonter, 1908].

La guerra mundial, en cuyo transcurso mantuvo una polémica con Clemenceau (La guerra mundial [Verdenskrigen, 1916]), pa­reció reanimar su actividad literaria; publi­ca entonces las grandes biografías Goethe (1915), Voltaire (1917), César (1917), Napo­león og Garibaldi (1917) y Miguel Angel (1921).

Al final del conflicto manifestóse favorablemente a la revolución rusa en La segunda parte de la tragedia [Tragediens anden Del, 1919], y escribió con un criterio racionalista un libro acerca de Jesucristo: La leyenda de Jesús [Sagnet om Jesús, 1925]. Murió superado ya por el mundo del pensamiento y ajeno a la vida intelectual de la nación que tan intensamente había contribuido a crear.

A. Manghi

Ulrich Braker

Nació el 22 de diciembre de 1735 cerca de Toggenburg, y murió el 11 de septiembre de 1798 en Wattwyl. De mucha­cho fue pastorcillo, y luego servidor de un funcionario prusiano que reclutaba jóve­nes para el ejército, a menudo con medios violentos.

También Braker se vio forzado a alis­tarse, y, tras varias experiencias dramáti­cas, llegó hasta Lowositz, en Polonia, don­de no pudiendo soportar por más tiempo el riguroso régimen del ejército prusiano, desertó. A través de emocionantes aventu­ras volvió a su patria suiza, y allí estable­cióse como tejedor de algodón; en sus horas de ocio leía a Shakespeare.

Compuso una interesante autobiografía que fue publica­da en 1789 por H. H. Füssli con el título de El pobre hombre de Toggenburg (v.).

C. Gundolf