Nacido en Aviñón el 26 de marzo de 1829, m. en la misma ciudad el 24 de octubre de 1886. Descendía de una antigua familia de impresores que desde el siglo XVIII llevaba el título de «impresores de Su Santidad»; la familia de la madre pretendía remontarse a un «capitán griego» a quien nuestro poeta cantará en un célebre soneto en el que afirma haber heredado de este antepasado «el amor de las mujeres y del sol».
Aubanel es, en efecto, el gran poeta lírico y dramático de la literatura provenzal moderna. Poeta del amor y de la muerte, ha cantado en La granada entreabierta (1860, v.) su amor por Zani, la joven Jenny Manivet que se hizo monja; hay en estas poesías acentos de dolor y de sinceridad que hacen de Aubanel el Musset provenzal; pero el poeta ya había concebido poesías como Le neuf Thermidor, inspiradas por un gusto algo morboso por la muerte.
Esta doble inspiración se vuelve a encontrar en su segunda colección lírica, Las vírgenes de Aviñón (1885, v.), en la que, junto a la ardiente sensualidad que caracteriza a La Venus de Arlés o a La Venus de Aviñón, se pueden leer composiciones como La canción del año que viene o Los viejos, en las que dominan la violencia y la tristeza.
Li Fiho d’Avignoum, editado en 300 ejemplares «sólo para los amigos», fue tenido por «libro infame» y denunciado al arzobispo, quien, no comprendiendo el provenzal, no se hizo cargo de la belleza y la armonía de los versos e intimó al poeta a que destruyera su libro o que abandonara su título de impresor del papa.
Aubanel se sometió, pero murió al año siguiente. La obra lírica de Aubanel comprende también El sol de ultratumba (v.), publicado después de su muerte, en 1889, por su amigo Ludovic Legré: volvemos a encontrar en ella la misma inspiración un poco más regular.
El temperamento de Aubanel se sentía naturalmente atraído hacia el drama. Publicó en 1882 El pan del pecado (v.), sombrío melodrama representado en Montpellier el 28 de mayo de 1878, pero dejó otras dos obras dramáticas, El robo [Lou raubatori] y El pastor [Lou pastre], que superan a la primera por la violencia de las pasiones y por la concatenación de los episodios.
Han sido publicadas después de su muerte, Lou raubatori en 1928, Lou pastre en 1944, en la edición completa de sus obras. Después de Mistral, Aubanel es el más importante poeta de las letras provenzales renacidas. Ha dado a Provenza una poesía lírica de acentos sinceros y profundos y obras teatrales a las que la falta de compañías de actores profesionales de lengua provenzal ha impedido alcanzar la difusión que merecen.
Ch. Rostaing
