Vital Aza

Comediógrafo español n. en Pola de Lena (Asturias) el 24 de abril de 1851, m. en Madrid en 1911. Estudió en Madrid la carrera de medicina, pero apenas obtenida la licenciatura, dedicóse exclusiva­mente a las letras, en las que dejó huella de su ingenio chispeante y siempre de buen tono, alegre y sin hiel.

De sí mismo decía nuestro autor que «no tengo otro mal humor que el humor herpético». Sus primeros tra­bajos los publicó en El Garbanzo, semana­rio festivo que dirigía Eusebio Blasco. En teatro cultivó mayormente el género chico, siendo su primera obra estrenada Basta de matemáticas, puesta en escena en 1874, en el Teatro Variedades de Madrid, con gran acogida de crítica y público.

Sucesivamente fue publicando trabajos en La Ilustración Española, Blanco y Negro, Heraldo de Ma­drid, Madrid Cómico, y otros periódicos de la capital; también colaboró en Barce­lona Cómica. Como poeta festivo publicó los siguientes libros: Todo en broma, Ba­gatelas, Ni fu ni fa, Pamplinas y Frivoli­dades.

En teatro, prosiguió sus éxitos; escri­bió numerosas obras, algunas de ellas en colaboración con Ramos Carrión. Entre sus éxitos figuran El sombrero de copa, El rey que rabió, Zaragüeta, El señor gobernador, San Sebastián mártir, etc.; algunas de sus comedias fueron traducidas al italiano; al portugués y al alemán.

Vital Aza fue uno de los fundadores de la Sociedad de Autores, de la que fue el primer presidente.

Abū Zakariyyā Yahyà ibn al-Awwām

Célebre escritor árabe, hijo de Awwām, que vivió en Sevilla desde mediados a últimos del siglo XII.

Escribió un famoso libro de Agricultura (v.), que había de ser la obra más importante de la Edad Media, acerca del modo de cultivar las tierras de España.

En 1751, reinando Femando VI, se vertieron al castellano algunos capítulos de esa nota­ble obra, que, con la de Gabriel Alonso Herrera, es la más completa de esta mate­ria. En Madrid, y a principios del siglo XIX, fue impresa íntegra, siendo la traducción más completa que se conoce la del reve­rendo Banqueri, prior claustral de la cate­dral de Tortosa.

Duhamél de «Monceau la tuvo en cuenta al componer su Tratado del cultivo de las tierras.

J. R. Manent

William Edmonstoune Aytoun

Nacido en Edimburgo el 21 de junio de 1813, m. en Blackhills, junto a Elgin, el 4 de agosto de 1865.

Tanto su padre Roger, como su ma­dre Joan Keir, entrambos de antiguas fami­lias escocesas, poseían gustos literarios, y William mostró desde estudiante inclinación hacia la poesía, y a los 17 años publicó un pequeño volumen de versos.

Licenciado en jurisprudencia en Edimburgo, ejerció con­tra su voluntad la abogacía, que era la pro­fesión de su padre. Bien pronto comenzó a colaborar con poesías originales o con tra­ducciones en el Blackwood’s Magazine, del que llegó a ser más tarde colaborador regular y donde aparecieron por primera vez la mayoría de sus obras.

Habiendo tra­bado estrecha amistad en 1841 con Theodore Martin, publicó junto con éste las Baladas del buen Gualterio (v.), parodias de los poetas contemporáneos que alcanzaron inmediatamente gran éxito. No menor for­tuna obtuvieron las baladas Lays of the Scottish Cavaliers (1848) y Firmilian (1854), otra parodia de los poetas Sidney Dobell y Alexander Smith de la «escuela espasmódica».

Nombrado en 1845 profesor de retó­rica y bellas letras en la Universidad de Edimburgo y en 1852 sherif de Orkney, atendió a estos cargos con gran celo, sin olvidar por ello la poesía. Estudioso de la literatura alemana, tradujo a Goethe y a otros, también en colaboración con Martin Publicó, además, una Collection of the Ballads of Scotland (1858) y, por último, una novela de ambiente escocés, autobiográfica en parte, Norman Sinclair (1861).

Escritor brioso y de fácil vena, aunque no de alto vuelo, sirvió de modelo a la poesía burlesca y posteriormente fue objeto de parodias, particularmente por parte de W. S. Gilbert.

U. G. Botalla

Wenceslao Ayguals de Izco

Escritor español n. en Vinaroz en 1801 y m. en 1873. Fue comandante de la Milicia nacional en la primera guerra carlista y diputado a Cor­tes (1833, 1839, 1843).

Dirigió el periódico , festivo La Risa (1844), y como editor publicó una Biblioteca Universal, a precios eco­nómicos. Escribió una serie de «novelas por entregas» de ínfima categoría literaria y de marcado anticlericalismo.

Las más conoci­das son: María, la hija de un jornalero (v.), que alcanzó muchas ediciones y fue tradu­cida a varios idiomas; La marquesa de Bellaflor o El niño de la Inclusa (segunda parte de la anterior); Pobres y ricos o La bruja de Madrid y El palacio de los crí­menes.

Amedeo Avogadro

Nacido en Turin el 9 de agosto de 1776, m, en la misma ciudad el 9 de julio de 1856. Orientado por su fa­milia a los estudios jurídicos, y después de haber practicado la abogacía durante algu­nos años, se sintió atraído definitivamente (1800) por los estudios científicos y llegó a ser primero (1809) profesor de física en el colegio real de Vercelli, después docente (1820) de física matemática (o física subli­me, como se decía entonces) en la Univer­sidad de Turin.

Fue precisamente en los años transcurridos entre el primero y segun­do nombramiento, cuando publicó su más famosa memoria el Ensayo sobre un modo de determinar las masas relativas de las mo­léculas elementales (v.), en el que se enun­cia por vez primera el conocido principio de química general que lleva su nombre («volúmenes iguales de gases diferentes contienen igual número de moléculas en condiciones semejantes de presión y tempe­ratura»).

Es de advertir, sin embargo, que sólo medio siglo más tarde (especialmente por obra de Cannizzaro) se reconoció la gran importancia del principio citado. La cátedra de física matemática (o «sublime») y otras más fueron suprimidas después de las revueltas de 1821, y Avogadro conservó sola­mente el título de profesor emérito y una mezquina pensión.

En 1832, restablecida la cátedra, fue asignada a Cauchy, quien la desempeñó durante dos años, y luego se dio nuevamente a Avogadro En este segundo pe­ríodo de enseñanza, que duró hasta 1850, el ilustre químico piamontés preparó tam­bién un grueso tratado en cuatro volúme­nes, Física de los cuerpos ponderables o Tratado de la constitución general de los cuerpos (v.). Obras seleccionadas de Avogadro fue­ron editadas (1911) por la Academia de Ciencias de Turín.

U. Forti