Nació en Newcastle (Delaware) el 5 de febrero de 1806 y m. en Filadelfia el 23 de enero de 1854. Estudió en ambas ciudades, y en la Germantown Academy, y en 1824, a fin de complacer a su familia, ingresó en la escuela de medicina de la Universidad de Pennsylvania, donde se graduó en 1827.
Sin embargo, sólo ejerció la profesión médica por espacio de un año. Luego dedicóse a la literatura y al teatro, singularmente a la comedia, y tras haber llevado a la escena una mediocre tragedia, Pelopidas, en 1831 entregó al actor Edwin Forrest The Gladiator, que se representó muchísimo en América e Inglaterra y es considerada la primera obra teatral americana con cierta originalidad.
En 1832 compuso otro drama, Oralloosa, que situó en el Perú de Pizarro; en los temas del Sur, que le fascinaban, inspiró también su mejor obra dramática, El banquero de Bogotá (v.), representada en Nueva York en 1834 con un gran éxito. Desposeído de todos sus derechos de autor por Forrest, quien acumuló una verdadera fortuna con sus dramas y le pagó mil dólares, Bird empezó a dedicarse a la narrativa.
En este aspecto cabe citar: Calavar, o el Caballero de la Conquista [Calavar, or the Knight of the Conquest, 1834] y El infiel, o la caída de Méjico [The Infidel, or the Fall of México, 1835], dos románticas narraciones que se desarrollan durante la conquista de Hernán Cortés; Los halcones de Hawk Hollow [The Hawks of Hawk Hollow, 1865], obra situada en Pennsylvania y el mejor relato de Bird; Sheppard Lee (1836), estudio sobre la metempsicosis; El diablo de los bosques (1837, v.), narración de Kentucky; Peter Pilgrim (1838), colección de bocetos, y la novela picaresca The Adventures of Robin Day (1839).
En 1840 el autor hubo de retirarse, por motivos de salud, a una finca de Maryland, donde halló el tiempo y las fuerzas suficientes para dar lecciones en el Pennsylvania Medical College y dedicarse a la política. En 1847 llegó a director literario del North American de Filadelfia.
Debido a la oposición de Forrest, quien, como luego se supo, no poseía ningún derecho sobre la propiedad intelectual de sus comedias, éstas no fueron impresas hasta 1917. Los manuscritos de este autor se encuentran– en la biblioteca de la Universidad de Pennsylvania.
L. R. Lind
