Carecemos de toda noticia directa sobre este poeta, con el cual se cierra la gran lírica griega. Nació en Flossa, cerca de Esmima, entre el final del siglo II y la primera mitad del I a. de C., y debió de vivir probablemente en Sicilia, como atestiguan ciertas referencias contenidas en sus obras y el Canto fúnebre para Bión, compuesto por un discípulo o imitador que le presenta arrebatado por la muerte muy joven y a causa de un veneno.
Conservamos de Bión diecisiete fragmentos (v. Idilios), de una gracia suave y ligera, y un Canto fúnebre de Adonis, cuyo «pathos» armonioso y decadente señala el postrer aliento de la poesía griega.

