Libro de los Ángeles, Francesc Eiximenis

[Llibre deis ángels]. Tratado teológico-moral del autor catalán Francesc Eiximenis (1340-1409), es­crito en 1392. El libro trata de la natura­leza angélica, de su sustancia y de su ori­gen, nombre, número, jerarquías, etc. Se extiende considerablemente sobre la misión de los ángeles como consejeros y guías de los hombres, especialmente por lo que res­pecta a Su salvación. En este momento la obra toma un carácter acentuadamente mo­ral, al tratar de las penas del infierno y de la necesidad de la devoción a los ángeles para que nos libren de las tentaciones del diablo; en este aspecto se extiende el autor considerablemente exaltando el valor y efi­cacia de la guarda del ángel, y prosigue después hablando del príncipe de ellos, San Miguel, síntesis de las cualidades y virtudes angélicas. Por tanto, lo que al principio era tratado teológico («Angelical natura és tan alta e tan meravellosa e tan excellent… que passe tot nostre seny e enteniment — así empieza el libro —) termina por ser una obra de edificación y para propagar la de­voción a los santos ángeles; éste era el designio de su autor, la difusión de esta devoción entre la gente sencilla. Y real­mente lo consiguió, pues de este texto se conservan más de setenta manuscritos, testi­monio ineludible de su gran predicamento. Traducido al francés, fue el primer libro que se imprimió en Ginebra (1478), y de él existen traducciones castellanas. En 1518 se tradujo al flamenco, y su fama perdura hasta el siglo XVII.

El Libro del Hermanito, Gustaf af Geijerstam

[Boken om Lille-Bror]. Novela del escritor sueco Gustaf af Geijerstam (1858-1909), publicada en 1998. Es la narración de la breve vida y la muerte prematura del pequeño Sven, el niño de largos cabellos rubios y grandes ojos profundos, idolatrado por sus padres y hermanos mayores, que cantaba con gracia la popular e infantil canción del corde­rino que da lana «para la chaqueta de los domingos de papá, las faldas de los días de fiesta de mamá y dos pares de medias para el hermanito». Le llamaban así: el herma- nito. La madre vivía, es más, había vuelto a vivir para él; él la ligaba a este mundo, y cuando murió, también la madre tuvo de­seo de morir, y murió para sí misma. Y no pasó mucho tiempo hasta que se fue «con Sven», como ella decía. Es la narración de una lucha desigual con la muerte, pero no tiene nada de desconsolada ni trágica; es un libro de dulces sentimientos. El presen­timiento, y después la presencia de la muer­te dan a los sencillos afectos familiares la seriedad, la intimidad y la melancolía que los hacen más vivos, firmes y conscientes y por ello memorables.

Escrito por un lite­rato, no es este un libro de literatura. Na­cido de una necesidad del corazón, se dirige al corazón, quiere ser comprendido por el corazón. El escritor es un hombre que fue un día esposo y padre feliz, y que halla su mayor consuelo en recordar, en su soledad, los bienes perdidos, para de esta manera no sentirse solo. El libro del hermanito es un libro de edificación, notable en su gé­nero, en el cual abundan las obras frías e insípidas, por su gran gentileza y delica­deza que lo hicieron amar. Trad. italiana de L. Colombo, con el título de El libro del pequeño Sven (Florencia, 1931).

V. Santoli

Libro de lo que Existe en el Té’e, Anónimo

El texto de este Libro contiene, en parte, rasgos relacionados con los comienzos del Imperio egipcio (siglo XVII a. de C.), más tarde reproducidos sobre las paredes de los hipogeos reales, en rollos de papiro y en cubiertas de sarcófagos.

Con frecuencia, en­tre las líneas del texto son intercaladas viñetas que suponen una interesante y preciosa ilustración de más de un pasaje del Libro. El argumento atiende al viaje que Ra, el dios sol, iniciaba en el momento de su aparición hasta hundirse en el horizonte occidental. Según una de las creencias egip­cias, el dios sol, una vez terminada su ruta cotidiana a través del cielo (concebido como una inmensa extensión de agua) lle­vado por la barca de la salida matutina (la «M.nsj.t») proseguía el camino nocturno, como muerto, en la barca de la puesta vespertina (la «M.skj.tj.t») penetrando a tra­vés de la monumental puerta del Occidente, guardada por leones, para sumergirse en una inmensa fosa o caverna subterránea, dirección oeste-este donde reaparecía cru­zando otra gran puerta, asimismo guardada por leones, para iniciar nuevamente el ca­mino diurno en el cielo, en la barca de la salida. La fosa o caverna subterránea se llamaba «Aker», según la antiquísima deno­minación conservada en los Textos de las Pirámides (v.), o bien «Té’e», nombre más reciente, que con el tiempo acabó por sus­tituir a la primera.

La región subterránea es descrita como dividida en doce partes, tantas como las horas de viaje, y recibiendo cada una un nombre propio, al que precedía una divinidad particular, que acogía y guiaba al dios sol. Las viñetas citadas repre­sentan con trazos esquemáticos y conven­cionales, paisajes campestres, ríos y las are­nosas llanuras del Té’e. A la abundancia de agua de esta región subterránea aluden también los Textos de las pirámides, en los que se han conservado las más antiguas denominaciones de los lagos y estanques: «Lago del chacal», «de la cantadora de him­nos», «del Té’e», «del Ánade». El cortejo formado por la barca que transportaba al dios sol y su séquito, era escoltado por una legión de seres divinos, cuya misión consis­tía en ensalzar al dios Ra y defenderlo de sus enemigos (por ejemplo, la serpiente Apope), que podían obstaculizar su viaje nocturno. El egipcio debía tener, para cuan­do muriese, conocimiento exacto de la topografía del Té’e, poniéndose en condicio­nes de recorrerlo formando el séquito del dios sol Ra.

E. Scamuzzi

El Libro del Nuevo Mundo Moral, Robert Owen

[Book of the New Moral World]. Obra de Robert Owen (1771-1858), industrial y reformador utopista británico, publicada en siete partes de 1826 a 1844. Traducción de algunas partes de la Biblioteca del Econo­mista, serie III, vol. IX, parte 1.a El libro se propone explicar una nueva constitución social que asegure la felicidad de la raza humana para todas las edades futuras. La parte fundamental se refiere a la produc­ción y distribución de la riqueza: se pro­pugna el cooperativismo, que tiende a la abolición del provecho y a la sustitución del régimen monetario por un régimen de cambio de los productos a base del trabajo. Siguen dilucidaciones en torno a la nueva religión y a la moral que habrán de instau­rarse en el «nuevo mundo», bastante dis­tintas de las «inconsistentes» del mundo antiguo (es decir, del nuestro). La obra es, en todas sus partes, utópica y presuntuosa; por otra parte tiene el valor de poner en evidencia muchos inconvenientes del régi­men capitalista, particularmente a propósito del provecho, y de aspirar noblemente a una integral realización de la hermandad humana que ya fue revelada por el cristia­nismo, clasificado por Owen entre las reli­giones «inconsistentes».

P. E. Taviani

Libro del Gorrión Felipe, John Skelton

[Boke of Phyllyp Sparowe]. Poema de John Skelton (1460?-1529), compuesto entre 1503 y 1507.

Es un canto fúnebre humorístico y en cier­tos puntos parodia, a la muerte de un go­rrión amado por una jovencita, Jane Scrope, alumna en un convento de Norwich. El cul­pable del horrendo crimen es un gato, por lo que el poeta, después de haber cantado el desesperado dolor de la muchacha, invoca sobre aquel miserable y sobre toda la raza de los gatos, la eterna maldición. Todos los pájaros celebran una ceremonia fúnebre por el alma del gorrión muerto, y este epi­sodio sirve a Skelton, a pesar de su condi­ción de clérigo, para parodiar los ritos fú­nebres y los sacerdotes que los efectúan. Los vocablos latinos y franceses, copiosa­mente entremezclados en el texto inglés, en una extraña contaminación de expre­siones doctas*y de lenguaje grosero y vul­gar, contribuyen a dar comicidad al poema. El argumento está sacado de Catulo y de Ovidio, pero desarrollado en forma origi­nal; son personales el tono y el procedi­miento de parodia, en el que el autor pone su desdeñosa reacción contra los vicios de la Iglesia. Tiene afinidad con este poemita el Vert-Vert (v.), epicedio de un papagayo, de Gresset (1709-1777).

Skelton, escritor ori­ginal, especialmente en la sátira poderosa y grosera contra personas e instituciones de su época, a quien Erasmo llamó «gloria y luz de las letras», representa la transición entre la antigua poesía caballeresca de Chaucer y la escuela nueva influida por el Renacimiento italiano.

G. Lupi