La Nodriza, Luigi Tansillo

[La balia]. Poema didác­tico, en varios capítulos, de Luigi Tansillo (1510-1568), escrito en 1552 y publicado por primera vez en 1767.

Se le puede definir como una amistosa conversación con unas bellas damas, para convencerlas de que críen ellas mismas a sus niños, evitando el peligro de entregarlos a las nodrizas. La maternidad no es completa si las madres no se ocupan personalmente de la lactancia de sus hijos, como enseñan los mismos animales, que en la época de la maternidad tan vigilantes y cuidadosos se muestran.

El tener nodriza en casa proporciona muchas contrariedades: malgastan sin tasa y tra­tan de hacerse las dueñas. Es éste un con­cepto familiar a muchos escritores antiguos y modernos, y que había sido tratado, en­tre otros, por Aulo Gelio, Plutarco, Macro­bio, Tácito, Sperone Speroni; Tansillo tuvo presente la Puérpera de Erasmo de Rotter­dam. Pero no se limitó a repetir: subraya y desenvuelve en forma personal los pre­ceptos ajenos, reavivando la uniformidad de la actitud didáctica con la vivacidad briosa y festiva de tono y estilo.

El poemita tuvo éxito; en el siglo pasado, Roscoe hizo de él una traducción libre en inglés.

C. Lelj

La Nodriza, Girolamo Razzi

[La balia]. Comedia en cinco actos de Girolamo Razzi (segunda mitad del siglo XVI), publicada en 1560.

El expediente de la sustitución de las per­sonas, muy común en el teatro del siglo XVI, se desenvuelve en esta comedia con originalidad: Gismondo, enamorado de Lesbia, que un tal Paganino ha comprado a los piratas, la rapta y da en custodia a su amigo Livio.

Pero también éste se enamo­ra de la muchacha, y, para obtenerla, en­tra de noche en su cuarto haciéndose pa­sar por Gismondo. Al mismo tiempo, Silvia, hermana de Livio y enamorada de Gismon­do, con ayuda de su nodriza sustituye a Lesbia para encontrarse con el amado. La doble sustitución hace que los dos herma­nos se encuentren juntos, creyendo cada uno de ellos estar con otra persona.

Afor­tunadamente, la llegada de Paganino pone en claro que Livio y Silvia no son herma­nos y que Silvia es hermana de Lesbia. Así, pues, el temido incesto no ha tenido lugar : Livio y Silvia se casarán, y lo mismo ha­rán Lesbia y Gismondo.

A pesar de la agudeza de la invención y de los embrollos que Gismondo, con los dos criados Brusco y Mosca, combina para daño del viejo tío Girolamo, la comedia resulta monótona y las novedades que sugiere radican más en la intención que en el hecho.

U. Dèttore

La Noche Veneciana, Alfred de Musset

[La nuit vénitienne]. Comedia en un acto de Alfred de Musset (1810-1857), representada en Pa­rís el 1.° de diciembre de 1830.

El joven Razetta, libertino y audaz, ama a Laurette, que ha de casarse con el príncipe de Eysenach. Las bodas principescas halagan la vanidad de la mujer; pero Razetta quiere conservarla y le escribe que se reúna con él o si ello no le es posible, que mate al príncipe con un estilete que le envía; de otro modo, él morirá.

Llega el novio, que se ha enamorado de un retrato de la joven, y envuelve a la muchacha en una irresis­tible seducción de regalos, de exquisita y espiritual galantería. Se da cuenta clara­mente del rival y del peligro; pero Laurette es vencida. Razetta, que ha esperado en vano, se deja arrastrar por una banda de amigos alegres y renuncia al suicidio que le tentaba.

La frase shakespeariana «pérfida como la ola» es el epígrafe de la obrita, aguda, burlona y poética: demasiado original y alejada del nuevo teatro román­tico, ello originó su fracaso que tanto desagradó al autor, quien juró no volver a escribir para la escena y, durante muchos años, mantuvo su promesa y escribió deli­ciosas comedias sólo para ser leídas.

V. Lugli

No Digáis que la Lucha no Sirve Para Nada, Arthur Hugh Clough

[Say not the Struggle Naught availeth]. Célebre poesía del poeta inglés Arthur Hugh Clough (1819-1861), inspira­da en los acontecimientos del «Risorgimento» italiano y que ha entrado a formar parte de las principales antologías.

Fue pu­blicada con los Poems, póstumos, en-1862. La poesía consta de cuatro cuartetas que incitan a esperar y a perseverar en la lu­cha, aun en los momentos más tristes; y a su contenido ético (como en el caso de Excelsior, de Longfellow), traducido en imágenes fáciles y accesibles a las fantasías más vulgares, es debida su celebridad: «No digáis que la lucha no sirve para nada, que las heridas y la fatiga son vanas, que el enemigo no vacila, ni cede, y que las co­sas perduran como estaban.

Si las esperan­zas se convirtieron en engaño, también los temores pueden ser engañosos; puede ser que, ocultos por la humareda, tus compa­ñeros estén ahora precisamente dando caza a los fugitivos y, de no ser por ti, serían los dueños del campo. Pues mientras las cansadas olas, que se lanzan inútilmente, parecen avanzar apenas un penoso centí­metro, en el fondo, penetrando por canales y meandros, silencioso llega en plena marea el océano.

Y la luz no sólo entra por las ventanas levantinas, cuando llega el alba; de cara, el sol se eleva lento, ¡oh, cuán lentamente!, pero a poniente, ¡mira cómo brilla la tierra!»

M. Fraz

Noche y Día, Virginia Woolf

[Night and Day]. Novela de la inglesa Virginia Woolf (1882-1941), publicada en 1919.

Catalina Hilbery, perte­neciente a una de las mejores familias in­glesas, sobrina de un gran poeta, hija úni­ca de dos literatos, hermosa, seria, inteli­gente, parece esencialmente ocupada en el empeño de dirigir la casa de sus padres en Cheyne Walk; pero en realidad vive una vida íntima hecha de ensueños: se imagina domando caballos salvajes en las llanuras americanas o gobernando una nave en plena tempestad y, casi como protesta contra la confusión, la agitación y la es­terilidad de la vida mundana, se dedica secretamente al estudio de las matemáticas.

A quien la ve por primera vez, como el joven abogado Ralph Denham, le podrá pa­recer una egoísta, celosamente encerrada en su torre de marfil, mientras en reali­dad está profundamente angustiada por el aislamiento en que se siente entre las cria­turas humanas; y de dicho sufrimiento no podrá curarla ni la cultura filosófica ni el noviazgo con Guillermo Rodney, hombre cultísimo y humanista; incluso comprende­rá en cierto momento que con dicho no­viazgo ha traicionado al mundo de sus sue­ños y que no puede adaptarse a la vida llana, cómoda y segura, pero inexorablemente en tono menor, que dicho matrimo­nio le procuraría.

Sólo en Ralph Denham encuentra al hombre por quien puede sentir una gran pasión; y terminará uniéndose a él, logrando la felicidad, después de que Ralph, que ha experimentado muchas incertidumbres, se haya alejado de María Datchett, mujer seria e independiente que, re­nunciando a los propios deseos, ha adquirido el privilegio de compartir las aspiraciones y sufrimientos de la masa de la humanidad, y después de que Rodney haya encontrado en su joven e ingenua prima Casandra a la compañera verdaderamente adecuada para él.

Es una novela en la tradición de Jane Austen, con sensible influencia de Proust y donde una gran parte de la obra está dedicada a las refinadas conversaciones con que los seres humanos se examinan y de­finen. Pero no es solamente una delicada comedia mundana, una espiritual y penetrante «comedia de las equivocaciones» en la que los protagonistas cambian con­tinuamente sus papeles de enamorados; como dice el título, el libro tiende a ilumi­nar en las almas la aventura de la oscuri­dad y de la luz y su transformación de ciegos en videntes por la fuerza inexorable e invencible del correr de la vida, pues «es la vida lo que importa, sólo la vida; lo que importa es el progreso efectuado para llegar al descubrimiento, el eterno y constante progreso, no el descubrimiento mismo».

El tema central de Noche y día —la segunda novela importante de esta in­teligente escritora — es el mismo que vol­veremos a encontrar en Mrs. Dalloway (v.) y, admirablemente orquestado, en la sin­fónica Las olas (v.): el dilema que se plantea implacablemente a toda criatura humana, entre la soledad fría y egoísta y la generosa expansión.

A. P. Marchesini