El Párroco de Kalenberg, Philipp Frankfurter

[Der Pfarrer von Kalenberg]. Poema burlesco en alemán medieval compuesto entre fines del XIV y principios del XV por el vienés Philipp Frankfurter.

El párroco de Kalen­berg, Weigand von Dewin, empieza su for­tuna cuando, siendo estudiante, al querer regalar un pescado al duque Otón el Bur­lón de Austria, éste presencia la escena cómica que se desarrolla entre aquél y el portero, la cual divierte tanto que le rega­la la parroquia de Kalenberg. Ya en su pa­rroquia, se dedica a gastar bromas a los campesinos, a su obispo y finalmente al mismo duque y a la duquesa.

Luego va a Stiria, donde obtiene otra parroquia, y allí muere. El argumento principal del poema es la narración de las burlas del párroco, entre las cuales muchas son de una grosera obscenidad y atestiguan la rudeza de la época. Una de las más conocidas es la de los campesinos que, al solicitar una audien­cia del duque, se les contesta que éste está en el baño; se les invita, pues, a quitarse los vestidos y a entrar; pero cuando las puertas se abren, se encuentran ante toda la Corte sentada para un banquete.

El libro de Kalenberg tuvo mucho éxito y fue muy difundido hasta el siglo XVII. Se le encuen­tra reeditado en el «Neudrucke deutscher Literaturwerke des 16. und 17 Jahrhunderts» n. 202-14 (1907). Con el tituló El otro Kalenberger, un tal A. J. Widmann compuso en 1550 un poema que narra las burlas de Peter Leu.

M. Pensa

La Parricida, Alek’sandre Qazbegi

[Mamis Mkvleli]. No­vela del escritor georgiano Alek’sandre Qazbegi, conocido con el nombre de Motchkhubaridze (1868-1913), publicada a fines del siglo XIX.

Lo mismo que los poetas Čavčavadze y Barathashvili, también Qazbegi parece sacar de las injusticias y de las arbitrariedades de la dominación rusa el impulso para una representación artística. De aquella época data el resurgi­miento de la literatura georgiana, en un clima de ardiente y salvaje patriotismo.

La historia, descrita según las tendencias rea­listas, está sacada de las luchas de los mon­tañeses «khevsuri» contra la opresión de los rusos. Yago, pastor que no conoce ni baje­zas ni cobardías, ama ardientemente a Nunu, pero los celos de Grigolau y las arbitrarie­dades de la administración rusa ponen toda clase de obstáculos a los dos amantes.

En vano Koba, orgulloso pastor que ha bajado de las montañas para vengar al pueblo oprimido, se pone de parte de los dos; Nunu, acusada injustamente de parricidio por el desalmado Grigolau, es ajusticiada.

Entonces Yago y Koba, impulsados por una implacable sed de venganza, ligados entre sí por una fraternidad indisoluble sellada con el rito de la sangre, se hacen bandole­ros y, uniéndose a los «khevsuri», inician una lucha a muerte contra las hordas des­tructoras de los rusos.

Y cuando Yago muere en el campo de batalla durante un combate, el caballeresco sentido de justicia se transforma en Koba en una feroz y bru­tal sed de venganza: marcha contra los rusos matando y ajusticiando a todos los que encuentra, culpables o inocentes.

En esta atmósfera de exasperado patriotismo termina el libro, en el cual son recogidos en una pintoresca visión los usos y cos­tumbres de aquella animosa tribu monta­ñesa y la áspera naturaleza de Georgia. El estilo sencillo y expresivo, los caracteres de los «khevsuri», dibujados con gran maes­tría, y el amor a la patria son los méritos de esta novela.

B. Sadathierashvili

El Párroco de Kirchfeld, Ludwig Anzengruber

[Der Pfarrer von Kirchfeld]. Drama de ambiente rural que en 1870 reveló al poeta popular austríaco Ludwig Anzengruber (1839-1889), el último de los grandes creadores del «Volksstück» vienés. La tendencia es anti­clerical, conforme al espíritu de la época.

Sobre el fondo idílico de dos pueblecitos de montaña sobresale la figura de un joven párroco, espíritu libre, representante de la corriente «ilustrada» (de ahí su nombre Hell, es decir «claro»), en oposición al con­de Finsterberg (finster: «oscuro»), resto de aquella nobleza feudal-clerical que actuaba en la sombra para sofocar la nueva libertad de pensamiento.

Entra de criada en casa del párroco la joven Ana, que despierta en él un sentimiento de tierno y puro afecto. Pero Wurzelsepp, que odia al párroco y a la Igle­sia porque durante su juventud le habían impedido un matrimonio de religión mixta, viendo que el párroco regala a la joven una cruz de oro lo denuncia a la maledi­cencia del pueblo.

Ana, para poner fin a las malignas habladurías, acoge de buen grado el amor del joven Miguel y ruega al párroco que bendiga su boda. Mientras tan­to, la madre loca de Wurzelsepp se suicida, y éste, olvidando su odio, o tal vez pensan­do encontrar nuevos motivos para alimen­tarlo, se dirige a casa del párroco para rogarle que celebre los funerales de su ma­dre.

Pero queda desarmado y conmovido ante Hell, que sin reparos accede a ello; y desde aquel momento se convierte y se constituye en su defensor. El conde Fin­sterberg, empero, trabaja en la sombra en daño del párroco; y mientras éste, con el corazón destrozado se dispone a celebrar las bodas de Ana y Miguel, le hace llegar a sus manos la orden de sus superiores que le destituye de sus funciones y de sus votos eclesiásticos.

En medio de su dolor, Hell encuentra en las palabras de Ana un con­suelo y una esperanza. Su sincero amor ha­cia los hombres, su profundo afecto por la tierra donde ha nacido, su práctica teatral adquirida durante dos lustros de aprendi­zaje de actor, permiten a Anzengruber dar vida a figuras y tipos bien dibujados.

M. A. Zaghetti

El Parque Mansfield, Jane Austen

[Mansfield Parle]. Novela de Jane Austen (1775-1817), publicada en 1814, anónima.

Sir Tomás Bertram, para ayudar a una hermana de su es­posa que se encuentra en graves apuros financieros, recoge en su casa a una sobri­na, Fánny Price, y la educa junto a sus pro­pios hijos, Tom, Edmundo, María y Julia.

La tristeza y el dolor de Fanny, a causa de su separación de la familia, pronto se ven aliviados por la amistad que le profesa el segundo de sus primos, Edmundo. Los años pasan, las condiciones financieras de Sir Tomás no son ya tan florecientes, y se ve obligado a emprender un largo viaje de negocios a la India.

Durante su ausencia María se promete con Mr. Rüshworth, joven rico pero insignificante, que posee una pro­piedad cerca de Mansfield donde viven los Bertram. Entretanto llegan, como huéspedes del pastor del lugar, sus dos cuñados, Mary y Enrique Crawford.

Edmundo se enamora de Mary, con gran dolor de Fanny, cuyo afecto por su primo se ha transformado en un sentimiento más profundo; mientras María, a pesar de su noviazgo, se deja cor­tejar por Enrique.

La vuelta de Sir Tomás pone muchas cosas en su lugar. María se casa con Rüshworth, y Enrique Crawford, que ha vuelto al pueblo después de un pe­ríodo de ausencia, dirige sus atenciones a Fanny y la pide en matrimonio; pero ésta lo rechaza, y su negativa merece la total desaprobación de su tío.

Los acontecimien­tos se precipitan: María huye con Enrique, y Julia se aleja con un enamorado suyo poco recomendable, Mr. Yates. El compor­tamiento de María en esta ocasión ilumina a Edmundo, que comprende finalmente su error, y busca consuelo en Fanny, se ena­mora de ella y se casan.

Ésta es la primera novela escrita por la Austen después de un largo período de silencio. Empezada en1812, después de la publicación de Juicio y sentimiento (v.), la terminaba en junio de 1813. En esta obra, escrita en plena madurez literaria, no se encuentran la vi­vacidad y penetración de sus primeras no­velas, y lo mismo puede decirse de las dos restantes obras que dejó la escritora antes de su muerte: Emma (v.) y Persuasión (v.). El estudio de los caracteres continúa siendo siempre el elemento principal y el mayor mérito de estos cuadros de vida doméstica.

Particularmente feliz es la des­cripción del carácter de Fanny Price, que el lector ve transformarse de una niña tími­da en una mujer de sentimientos tiernos y profundos. A su alrededor se mueve una legión de otros felicísimos retratos feme­ninos. Menos logrados, como sucede en otras obras de la Austen son, por el contra­rio, los retratos de caracteres masculinos y en particular el del protagonista, Edmundo.

S. Rosati

El Parnaso Satírico, Théophile de Viau

[Le Famasse satirique]. Colección de poesías francesas publicada hacia 1622 y atribuida en gran parte a Théophile de Viau (1590-1626).

Com­puesta de piezas injuriosas y procaces, apa­reció clandestinamente después de haberse difundido manuscrita en los distintos me­dios sociales de la época; la obra suscitó muy pronto procesos y persecuciones contra los autores, que no siempre habían dado su nombre a las composiciones.

El carácter más saliente de la obra es el de una alegre bufonada; epigramas licenciosos, presentados con la intención de moralizar, descri­ben la vida de sociedad con sátiras contra los ricos improvisados y los nobles de poca cuenta.

Son con toda seguridad de Théophile algunas, priapeas alegres pero indecentes sobre las costumbres de la época, y las sá­tiras picantes y leves en las que los amores ilícitos y las pasiones ruinosas son obser­vados con el ojo de un pintor de género.

Es famosa la presentación de la prostituta asediada por nobles pisaverdes; por ella los torpes amadores arruinan a sus familias, pero el caso es que es imprescindible tener, o fingir que se tiene una mujer de moda.

Los nombres de otros colaboradores apa­recen en alguna poesía aislada: el de Colletet en «Encuentro» [«Recontre»] y el de Boisrobert en «Invierno» [«Hiver»]; pero, como quiso demostrar Théophile, negando su participación en la empresa, las poesías de estos y de otros contemporáneos y de poetas de la edad precedente sólo debían servir para dar una apariencia de seriedad a una obra tan, innoble y lasciva.

Su fama de obra licenciosa y atea contribuyó a divulgar poesías carentes de verdadero valor satírico; las numerosas ediciones hechas en el transcurso de todo el siglo XVII contri­buyeron a echar sobre la obra de Théo­phile la sombra de un ininterrumpido liber­tinaje, y a velar su figura de auténtico poeta.

C. Cordié