Adam Asnyk

Nacido en Kalisz el 11 de sep­tiembre de 1838, m. en Cracovia el 2 de agosto de 1897. De familia acomodada, culta y patriótica (su padre, sublevado en 1831, fue desterrado después de la revolución), Asnyk estudió en su patria agricultura y medi­cina; pero vivió sobre todo la pasión de su pueblo, trabajando en los comités clandes­tinos que preparaban la insurrección de 1863.

Formó parte del gobierno provisional y hubo, por lo tanto, de desterrarse cuando fracasó la insurrección, primero a Holanda, después a Suiza y a Italia, donde aprendió el italiano, hasta el punto de traducir per­fectamente el canto III del Infierno.

En Dante se inspiró en el poema Sueño de las tumbas [Sen Grobow]; especialmente en sus Cantos de viaje [Podroni] nos ha deja­do preciosas impresiones de su estancia en Italia. Vuelto a su patria, tuvo un amor infeliz, que se reflejó en la tristeza y en el pesimismo de sus escritos. Sin embargo, se casó unos años después. Habiendo enviu­dado al cabo de un año, se marchó a vivir a los Tatra, a Zakopane; y los Tatra fueron para él fuente de inspiración (En los Tatra; Sobre los abismos, v.).

Asnyk fue elegido para el Sejm de Galitzia como liberal-demócrata y fundó la «Sociedad de la Escuela Popular», que había de contribuir eficazmente a la elevación de las clases humildes de Polo­nia. Murió a consecuencia de una fiebre tifoidea contraída en Nápoles a su regreso de un viaje a Oriente.

M. Bersano Begey

Miguel Asín Palacios

Erudito sacer­dote y arabista español n. en Zaragoza en 1871 y m. en San Sebastián en 1944. Catedrático de árabe en la Univérsidad de Madrid (1903), miembro de las Academias de Ciencias Morales y Políticas (1914), de la Lengua (1919) y de la Historia (1924).

Al morir era director de la Real Academia Es­pañola. Dedicó toda su vida a la investiga­ción de las relaciones existentes entre la cultura hispano-musulmana y la cristiana medieval, demostrando la influencia de la filosofía y teología árabes sobre la escolás­tica del s. XIII y sobre R. Llull y Dante.

A este respecto, su obra La escatalogía mu­sulmana en la «Divina Comedia» (1919) ob­tuvo una resonancia enorme (v. Escala de Mahoma). Es autor de numerosas monogra­fías sobre Avempace, Abentofail, Algacel, Abenmasarra, Turmeda y otros. Sus últimas obras son: Contribución a la toponimia ára­be de España (1940) y Glosario de voces romances registradas por un botánico anó­nimo hispanomusulmán (1943).

Antón Aškerc

Nacido en Globoko, Estiria, el 9 de enero de 1856, m. en Liubliana el 10 de junio de 1912, fue el más grande poeta épico y el más discutido representante de la dirección racionalista del final del si­glo XIX esloveno. Realizó los primeros estu­dios junto a Rimske Toplice y asistió al Ins­tituto desde 1869 a 1877, en Celje.

Habiendo entrado en el seminario de Maribor, estudió teología y fue ordenado sacerdote el 22 de julio de 1880. Se dio a conocer entonces como poeta en la revista Zvon [La cam­pana], de J. Stritar.

La actividad literaria comenzó a aventajar a la religiosa. Aškerc fue trasladado de parroquia en parroquia, bajo el estímulo de lecturas cada vez más atre­vidas y’ de meditaciones sobre temas filosó­ficos y sociales. La evolución de su espíritu encontraba fiel expresión en sus poesías, que suministraban claros elementos de acusa­ción a las autoridades eclesiásticas.

Las Ba­ladas y romanzas (v.) aparecieron en 1890 y las Poesías épicas y líricas [Lirske in epske poezije] seis años después. El hom­bre y el poeta se encontraban ahora en fran­co conflicto con el sacerdote. Aškerc se decidió, al fin, a dar el gran paso y «colgó» los há­bitos.

Inmediatamente su nombre se con­virtió en una bandera del movimiento local de los librepensadores. Uno de éstos, el «zupan» de Liubliana Ivan Hribar, acudió en su ayuda y le proporcionó (1895) un pues­to de archivero.

Aškerc se consagró entonces por entero a la literatura. Entre 1899 y 1903 dirigió el Ljublianski Zvon. En 1900 se pu­blicaron sus Nuevas Poesías [Nove Poezije] y Tres estudios dramáticos [Tri dramaticne studije]. Una Cuarta antología poética [Cetvrti zbomik poezije] apareció en 1904 y una Quinta antología poética [Pesnitve peti zbomik] en 1910.

Otras obras dramáti­cas, épicas, líricas y críticas vieron la luz en el primer decenio del siglo. En sus últi­mos años, su obra, ya criticada acerbamente por las revistas católicas, se convirtió tam­bién en objeto de ataques e ironías por parte de la joven generación, que buscaba nuevos caminos poéticos, menos impetuosos y retó­ricos y de forma mucho más ceñida.

Entris­tecido y desanimado, Aškerc pidió, en 1910, el retiro. Murió en un hospital de Liubliana poco después de haber dejado su cargo de archivero.

K. Picchio

Roger Ascham

Nacido en Kirby Wiske (Yorkshire) en 1515, m. el 23 de diciembre de 1568, estudió en Cambridge, dedicándose especialmente al griego y al latín, que más tarde enseñó.

Viajó por el continente en calidad de secretario de sir Richard Moryson, embajador cerca de Carlos V, en 1550-53, y publicó una relación sobre las circunstancias políticas de alemania. Es el educador más famoso de su época y se le atribuye el vigoroso desarrollo de la peda­gogía inglesa en ese tiempo.

Fue también preceptor de la futura reina Isabel, enton­ces de quince años de edad, y secretario latino de María Tudor y de Eduardo VI. La reina María le permitió, por concesión es­pecial, que siguiera la práctica del protes­tantismo. Influenciado por la cultura ita­liana de su tiempo, supo, sin embargo, ver sus peligros.

Sus obras, aparecidas como coronación de su actividad de pedagogo y dedicadas a la instrucción de la juventud, son particularmente significativas por su estilo elegante y refinado, que se sometía técnicamente al de los clásicos latinos, es­pecialmente a Cicerón y a Séneca.

Su pri­mer libro, que le proporcionó una pensión de Enrique VIII, el Toxophilus (v.), es un tratado sobre el tiro al arco como ejercicio físico y práctica militar, en tanto que el otro libro, publicado después de su muerte, en 1570, El maestro (v.), es un breve mé­todo para la enseñanza del latín, destinado a los maestros.

M. Colombi Guidotti

Quinto Asconio Pediano

Nacido en Padua, vivió aproximadamente entre el 9 a. de C. y el 79 d. de C. Según San Jerónimo, se habría vuelto ciego unos diez años antes de morir; pero habría sido consolado por la admiración y la simpatía del llamado mun­do romano.

Escribió, entre otras cosas, un Liber contra obtrectatores Vergilii, una Vita Salustii y un Symposion. Le conocemos sobre todo como comentador de Cicerón (y precisamente de cinco discursos: Contra Pisonem, Pro M. Scauro, Pro Milone, Pro Cornelio de maj estáte, In toga candida con­tra Antonium et L. Catilinam competitorem, además de un fragmento sobre el discurso Pro Cornelio: v. Comentario a Cicerón).

Se expresa en un estilo sencillo, llanamente, y en una lengua casi siempre pura, como correspondía a quien dedicaba su trabajo a sus propios hijos, a los que se suele hablar en lenguaje directo. Pero, al mismo tiempo, es un escoliasta documenta­dísimo, que no se preocupa por el éxito fácil y trabaja siempre con seriedad y hon­radez profesional.