Personaje de la novela El egoísta (v.), de George Meredith (1828-1909). Según le define Mrs. Mountstuart, es «un Febo Apolo convertido en fraile ayunador».
En efecto, Vernon es uno de aquellos hombres que como no tienen ninguna propiedad que administrar, no buscan en la actividad mundana o en el mundo de los negocios una razón de vida, y se limitan a alimentarse, solitarios y retirados, de su propia vida interior. Este particular estado de gracia le lleva a ayudar con sus pobres recursos a quienes son más pobres que él y a no considerarse deshonrado por la modestia, en virtud del constante equilibrio que reina en su visión del mundo. Poniendo a contribución su exigua herencia, intenta fortuna en la literatura buscando, al igual que Clara Middleton (v.), pero a su modo, evadirse del ingrato ambiente de Patterne, después de haberlo soportado durante años enteros.
Mientras espera su liberación, refugia su alma en largas lecturas en la rica biblioteca de su primo, o en solitarias meditaciones a la sombra de un cerezo silvestre de flores dobles. A las excelsas y perfectas cualidades de su primo Willoughby Patterne, opone su sombrío carácter de estudioso y de austero andarín, de taciturno y torpe enamorado, mitigando en el lector la impresión poco favorable que puede haber suscitado la comparación entre su modo de concebir la vida y aquel en que brilla el egoísta. Y su serena resignación y su firme voluntad de evasión ejercen un benéfico influjo sobre Clara.
L. Cantini

