Personaje de la comedia Se humilla para conquistar (v.), de Oliver Goldsmith (1728-1774), creado sobre el tipo del joven holgazán, mimado y simpáticamente primitivo que, a decir verdad, no es ninguna novedad en los escenarios ingleses.
Pero el prototipo directo de Tony es el Humphry Gubbin de la comedia El tierno marido [The Tender Husband], de Richard Steele (1705), muchacho campesino a quien su padre quiere a toda costa hacer casar con una sentimental heredera londinense, con la que Humphry se pone rápidamente de acuerdo para engañar a aquél y liberarse de uno y de otra. Goldsmith caracteriza mucho más el tipo de Tony, evitando el menor matiz sentimental: borracho, amante de las alegres canciones de taberna, mimado por su madre que ve en él la promesa del genio y que le tolera las más atroces jugarretas, Tony sólo permanece en su casa en cuanto puede sacar dinero de ella; es ignorante e indolente, pero no le faltan ni astucias ni burlonas malicias.
La burla es su pasión, y la libertad le enciende aún más, hasta convencerle de que debe prodigarse en una buena acción. En esta instintiva necesidad de libertad y de alegres escapadas, o dicho de otro modo, de sana vida animal, consiste su novedad y el motivo que le hace tan simpático. Tony es la expresión de un profundo instinto de la raza y hasta cierto punto posee la misma esencia de los alegres vagabundos shakespearianos, como Autólico (v.) o tantos otros. Gracias a él, penetra en la comedia un hálito de fantasía que la aleja de la cotidiana vulgaridad y la hace mucho más poética.
N. D’Agostino

