Uno de los principales personajes de la famosa novela china Hsi Yu Chi (v.), de Wu Ch’êng-ên (1510?-1580). Es una pura creación de una fantasía llena de color, que se ha hecho muy popular en China.
Se trata de una mona de inteligencia humana y de facultades divinas, que por obra de la energía creadora del Universo, nace de una roca. En ella, por consiguiente, lo humano y lo divino se hallan unidos: concepción puramente taoísta. Educada por la divinidad del cielo y dotada del poder mágico de experimentar múltiples metamorfosis, Sun Wu-K’ung reúne en sí las dotes de guerrero invencible, que acompaña y defiende al bonzo Hsüan Tsang durante su viaje a Occidente. Y ahora nos hallamos en plena moral confucionista, según la cual la mona es el discípulo constantemente leal, incluso en la desgracia, y sus victorias, a la luz de la misma concepción, se interpretan como victorias del bien sobre el mal.
Su cualidad más destacada es una ágil y vivaz astucia, realmente comparable a la de los monos. Sun Wu-K’ung es capaz de cometer enormes robos, pero también de soportar con firmeza los más duros sacrificios en aras del bien. Y a través del bien y el mal acabará por alcanzar el estado perfecto de Buda. En conjunto, y a pesar de los múltiples motivos taoístas y confucionistas que en este personaje se observan, su concepción es en realidad budista, y así en él la tríada conceptual y filosoficorreligiosa taoísmo – confucionismo – budismo corresponde y da sentido y contenido a la tríada cualitativa bestia-hombre- divinidad.
S. Lokwang

