[Mr. Polly]. Protagonista de la novela Historia de Míster Polly (v.), del escritor inglés Herbert G. Wells (1866-1947). En míster Polly, Wells traza la apoteosis del pequeño burgués del siglo XX. «Criatura débil y obstinada, perpetuamente empeñada en seguir espejismos por caminos absurdos — en aquel símbolo Mr. Polly podía reconocerse a sí mismo y a todos los males de la humanidad».
En su caso particular, los males son un modesto almacén de paños que no rinde, una digestión difícil y una esposa que no le comprende. Polly tiene algo de la frustración de Kipps (v.); hay en él un sentido poético que en su juventud le había impulsado a contemplar las estrellas en las noches de invierno sin luna, pero que en su madurez sólo halla expresión en una caprichosa verborrea. Es un soñador que siempre ha anhelado poseer cosas tiernas y abigarradas, por instintivo odio a la vida dura y laboriosa. Las cosas que más ansia son la compañía y el goce, y precisamente ambas faltan por completo en el ritmo de su jornada de vendedor de paños.
Al final, las preocupaciones económicas y el desastre personal le llevan a pique de pegar fuego a su tienda y suicidarse en medio de las llamas. Pero un hombre como Mr. Polly no puede llegar a gestos definitivos, por lo que sólo logra poner en práctica la primera parte de su plan, el incendio del almacén, pero cambia de idea en cuanto al suicidio. Sin embargo, tras haber alcanzado en esa forma la liberación de las circunstancias que le abrumaban, le parece fácil dar el paso siguiente, o sea abandonar a su mujer para ponerse a vagar por el campo en espera de los acontecimientos que no pueden dejar de producirse en una vida sin amarras. Pero al final, luego de no pocas aventuras, gustará precisamente de hallar una amarra tranquila y satisfactoria en el «bar» de un mesón campesino con cuya gruesa y afectuosa patrona ha logrado simpatizar.
M. Dodderidge, B. A.

