Protagonista de La posadera (v.), comedia de Cario Goldoni (1707-1793), así como de una comedia alemana de Carlos Blum, Mir andolina (1828), derivada de aquélla.
Es quizás el más decididamente femenino de los personajes goldonianos y el que mejor ha resistido el transcurso del tiempo: honrada sin dejar de ser coqueta, dotada en todo momento de sentido práctico, Mirandolina representa la eterna victoria del sexo débil y de su natural elementabilidad sobre el complejo mundo masculino en el que las miserias y los rasgos generosos se alían y se contraponen. En el tranquilo clima de mediados del siglo XVIII, Mirandolina hace resurgir ante nuestros ojos la épica figura de la bella Angélica (v.); y, como ésta, que huye de la exasperada pasión de los paladines para entregarse a un mozo de cuadras, Mirandolina, con un sentido común tan considerable como irreverente ante toda forma de idealismo, prefiere el sencillo amor de un camarero a los corazones rendidos que le brindan a porfía tres amables caballeros.
U. Déttore

