Es un figurón milanés, cuyo rasgo más característico es la versatilidad. Unas veces criado, otras señor, otras campesino, otras mercader, bajo todas estas encarnaciones y en sus distintas variedades desde lo serio a lo cómico, de la necedad a la astucia, representa siempre a su versátil pueblo.
Sobre todo es sensato, realista y algo escéptico. Algunos le suponen descendiente del Menego del Ruzzante y otros del Meneghino (Domenichino) de la Lena (v.) de Ariosto. Al principio fue campesino como Gianduia o Stenterello y un servidor bonachón, necio y sobre todo distraído. Pero a fines del siglo XVII, Carlo Maria Maggi precisó sus rasgos haciendo de él un servidor sentencioso y aunque ingenuo no tonto, en comedias como Del mal, el menos (v.), El barón de Birbanza (v.), El falso filósofo (v.) y Los consejos de Meneghino (v.). Con Giuseppe Moncalvo, Meneghino adquiere nuevos rasgos y pasa luego a tomar parte en las comedias de Goldoni y hacerse aplaudir bajo el nombre de Monsieur Fi- liberto, en Un curioso accidente (v.).
U. Dèttore

