[Márius]. Personaje de Los miserables (v.), de Victor Hugo (1802-1885), y uno de los que el gran novelista francés sentía más íntimamente; en él, como en el Gauvain (v.) de Noventa y tres (v.), esboza, en el fondo, una figura ideal de sí mismo.
Ello, por lo menos, en lo que respecta al Mario que ha abrazado la causa del pueblo y combate en las barricadas, joven generoso que, como el mismo Hugo, busca la luz del hombre en las criaturas más miserables y quiere aclarar las densas tinieblas que las rodean. Luego está el Mario enamorado de la dulce Cosette (v.), el cual no logra, a pesar de todo, infundir personalidad a su pasión ideal y se confunde con tantos otros amantes del Romanticismo.
Finalmente, existe el Mario vinculado al recuerdo paterno, hijo de un general del Imperio elevado a la nobleza por Napoleón en Waterloo, que alienta, entre sus calurosos sentimientos democráticos, el secreto respeto hacia aquel título nobiliario ganado por su padre en el campo de batalla y no reconocido luego del desastre napoleónico, el Mario que cubre de dinero a una sospechosa figura de expoliador en el preciso momento en que la tiene en su poder, al reconocer en ella al hombre que su padre, en su testamento, recomendó a su protección, en la creencia de haber sido salvado por quien le había recogido mortalmente herido sólo para despojarle» Estos tres aspectos no se funden en un personaje único, pero tampoco se repelen; posiblemente, sólo debido a una cierta discontinuidad que interrumpe los contornos del tipo tradicional del idealista apasionado, Mario es uno de los poquísimos jovenzuelos que en la novela romántica logran representar un modelo de vida generosa sin sucumbir al trágico fin que invariablemente les aguarda ni verse disminuidos por el convencionalismo de una amanerada perfección.
U. Déttore

