Personaje de baladas románticas de diversos autores, desde Clemens Brentano (1778-1842) hasta Joseph von Eichendorff (1788-1857), Heinrich Heine (1797-1856), Joseph Viktor Scheffel (1826-1886), etc.
Lorelei es una especie de Circe (v.) nórdica y romántica que atrae a los navegantes hacia un altísimo y peligroso peñasco situado junto al Rin; su nombre deriva precisamente de la antigua denominación de esta roca. Nos hallamos aquí ante el caso rarísimo de una leyenda que no se origina en una tradición popular, sino en una obra literaria (v. Lorelei); posteriormente, se le fueron añadiendo otros motivos legendarios acerca del peñasco, habitado por un fantástico pueblo de gnomos, los Luros; y, más adelante, nacieron de este complejo de mitos fabulosos otras poesías. El creador de la figura de la maga fue Clemens Brentano, cual él mismo declaró repetidamente y según ha sido comprobado por los eruditos.
En su poesía, Lorelei no es una cruel hechicera, sino una pecadora que sufre, bastante humana en la conciencia de su culpa y en el deseo de la muerte; no se trata de una criatura malvada, sino precisamente de la víctima principal de un círculo mágico. Su fascinación reside en su belleza, que se convierte, para ella, en una condenación: desde que su amor la ha abandonado no sabe ya amar, y se halla cansada de su propio y maravilloso poder y de la vida. Quisiera morir como cristiana, pero el obispo que la juzga, ya seducido, la condena a la clausura en un convento; ella prefiere la muerte y se arroja al Rin.
La belleza de esta figura se fundamenta no sólo en el carácter patético de sus lamentaciones, sino también en la música fácil y melodiosa de los versos, en los que Brentano hace resonar el espíritu y las formas de la poesía popular, de la que había de convertirse en uno de los principales cultivadores, junto con su cuñado Achim von Amim, en El cuerno maravilloso del niño (v.). Otros poetas fueron también atraídos por la leyenda de Lorelei, de la que es singularmente notable versión la bellísima poesía lírica de Heinrich Heine contenida en la colección Retorno (v. Libro de can– dones).
Lorelei se convierte en una figura esfumada, delineada apenas sobre un fondo fantástico y romántico y sólo determinada en sus rasgos esenciales: su maravillosa hermosura y su canto seductor. En el ambiente melancólico, que envuelve en un tono delirante el esquema dramático, y en el abandono a una facilidad musical del lenguaje poético se halla fundamentada, sobre todo, la belleza de esta poesía lírica, argumento de numerosos «lieder» de algunos músicos alemanes del siglo pasado; particularmente popular es la melodía de Friedrich Silcher (1780-1860).
V. M.ª Villa

