Héroe trágico del Kalevala (v.); el ciclo titulado con su nombre comprende seis «runas» o cantos (XXXI- XXXVI) de aquel poema finés.
Nacido bajo un signo aciago, Kullervo se cría en la casa de Untamo, que poco antes había dado muerte a toda la familia de su hermano Kalervo, padre de nuestro héroe. En varias ocasiones Untamo intenta también desembarazarse de ese muchacho tan extraordinariamente fuerte, que ya desde la cuna llevaba en el corazón el afán de venganza.
Sombrío y arisco desde su niñez, Kullervo se vuelve todavía más feroz cuando, vendido como esclavo al artesano Ilmarinen (v.) y obligado a guardar los rebaños de éste, halla una piedra dentro del pan que la esposa de su amo le ha dado como merienda. Kullervo entonces lleva el rebaño a un pantano y guía hasta su casa a una manada de fieras que devoran los sesos de la dueña. Escapado de allí, Kullervo encuentra inesperadamente a sus padres, a quienes creía muertos, cuando en realidad vivían lejos del país natal, en las fronteras de Laponia.
Pero su mala educación no le permite hacerse simpático ni siquiera a su propia familia, aunque su padre siga amándole a pesar de todo. Su trágico destino se cumple cuando sin saberlo seduce a una hermana suya a la que no conocía: mientras ésta, horrorizada por el incesto, se arroja al río, él se suicida, no sin haber antes tomado cruenta venganza de la familia de Untamo.
El conocido crítico Setälä ha expuesto la hipótesis de que ese episodio se remonte a la forma primitiva de una célebre leyenda narrada por Saxo Gramático en su Gesta de los daneses (v.): la leyenda de Hamlet (v.). El trágico fin de Kullervo ha inspirado varias obras de arte, entre ellas un drama de Aleksis Kivi (1833-1872). T. Tuulio

