Protagonista de la novela Junto a la vía (v.) del escritor danés Hermán Bang (1857-1912). Es una de las figuras mejor logradas y más íntimamente sentidas de este escritor, siempre tan sensible ante los débiles y los vencidos por la vida.
Su figura guarda mayor relación con la de Tiñe o la de otros personajes de Bang que con la de Emma Bovary (v.), con quien se la ha comparado por la afinidad de su situación exterior. Tranquila y taciturna, dulce y sentimental, más parecida a una muchacha que a una mujer casada, a pesar de sus diez años de matrimonio, Katinka, esposa de un jefe de estación, lleva una vida incolora en una insignificante estación ferroviaria de la campiña de Jutlandia, sin más distracción que ver pasar todos los días el tren y poder evocar en la soledad sus ingenuos ensueños de adolescente. «Carente de fuego interior», perdona fácilmente las frecuentes infidelidades de su marido, grosero y sensual, cuyas expansiones conyugales soporta «medrosamente».
Su alma armoniza a maravilla con la soñolienta tranquilidad del paisaje, hasta que parece despertar a la vida gracias al amor sereno y respetuoso del joven Huus, al que corresponde con la timidez de quien hasta entonces no había conocido el amor. Pero la sola posibilidad del pecado la hace retroceder atemorizada, y su renuncia es tan natural que ni siquiera está expresada. «La vida hubiera podido ser hermosa», exclama antes de morir, fácil presa de la tisis que minaba ya su organismo, y ese suspiro nostálgico es la única protesta que contra el destino es capaz de hacer esa débil y amable mujer tan grata a la sensibilidad crepuscular de Bang.
A. Manghi

