[Christian]. Protagonista de la novela alegórica El viaje del peregrino (v.) de John Bunyan (1628-1688), en la que Cristián representa precisamente el viaje terreno del alma cristiana desde el terror de la condenación hasta la salvación eterna.
Exceptuando un breve momento inicial en que parece desesperarse ante las dificultades de la empresa, Cristián no sostiene luchas consigo mismo, y no sufre tentaciones como Fiel ni adquiere lentamente la fe como Esperanzado; cree y se muestra resuelto desde el principio; sus combates se desenvuelven ya contra el Demonio (v. Diablo), que quiere convertirle en esclavo suyo a causa de los pecados cometidos anteriormente, ya contra el mundo, enemigo de la vida cristiana.
En esta parte, que es la primera mitad de la obra, Cristián ofrece aún rústicos caracteres autobiográficos, como, por ejemplo, cuando es él y no Fiel — que, no obstante, le supera y hasta morirá mártir — quien se da cuenta de la vanidad de Charlatán. Y lo mismo en los combates, que en el paso por la feria de la ciudad de Vanidad, y en toda la primera parte del viaje, el temor inicial y el valor consciente que inmediatamente le sigue, así como los engaños en que fácilmente cae, le convierten, al trasluz de la clara alegoría y de las reminiscencias bíblicas, en un aldeano del Midland que viaja por los caminos inseguros de esta región.
En la segunda mitad, en cambio, aparece el Bunyan dialéctico, igualmente sincero pero artísticamente menos interesante. Toda esta parte del viaje consiste en una serie de largas conversaciones de tipo catequístico en las que el personaje desaparece hasta su reaparición al final de la obra, en el momento del paso del Río, o sea, cuando experimenta los terrores y la esperanza de la muerte.
S. Baldi

