Protagonista del cuento sexto, en la segunda jornada del Decamerón (v.) de Giovanni Boccaccio (1313-1375). Esposa de un caballero napolitano de la corte de Manfredo (v.), sus aventuras empiezan con la llegada a Italia de Carlos de Anjou y las separaciones a que se ve obligada, primero de su marido, y luego de sus hijos.
Sola y abandonada en una isla, vive largo tiempo como un animal, cuidando de dos cervatos. Más tarde, Conrado Malaspina le devuelve la libertad, y, tras muchas adversidades, la suerte, finalmente, se le muestra propicia en todo y le permite reunirse de nuevo con sus hijos, que habían celebrado bodas con jóvenes de alta alcurnia, y, finalmente, también con su esposo.
Se trata de un relato en el que predomina el gusto por la intriga, según la norma seguida en dicha segunda jornada que, de modo particular, contiene casos extraordinarios de fortuna felizmente resueltos; a ello se debe el escaso relieve que la figura de la protagonista tiene por sí misma, únicamente en dos momentos adquiere ésta una cierta consistencia: cuando, al ser hallada en la isla, aparece «morena y enjuta y cubierta de pelo», imagen realista en la que, a pesar de todo, se advierte la complacencia del escritor en aquella figura evocada por su más aventurera y dramática fantasía, del mismo modo que cuando nos la describe en su desolado amor maternal para con los dos cervatos.
F. Giannessi

