Estación de tránsito, de CLIFFORD D. SIMAK
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Es la historia de un legendario ermitaño, Enoch Wallace, de ciento veinticuatro años, veterano de la guerra civil. A finales de la década del sesenta del siglo pasado, hastiado de la guerra, se retiró a la pequeña granja de su padre en Wisconsin. Allí un día se le acercó un extranjero alto y delgaducho, de orejas «demasiado puntiagudas». El visitante resultó ser un emisario extraterrestre –a quien Enoch bautiza «Ulises»– que busca un lugar apartado, adecuado para instalar una estación galáctica de tránsito. Actualmente, casi un siglo después, Enoch, eternamente joven, todavía vive en su abandonada granja, trabajando como jefe de estación para una civilización interestelar. La casa en que vive es indestructible merced a la tecnología extraterrestre, y está repleta de equipos de teleportación. De vez en cuando, alguna criatura ex-traterrestre se materializa allí y utiliza la casa de Enoch como escala en su ruta hacia otro punto de la galaxia. Muchas veces, Enoch comparte comida y café con sus «huéspedes», y éstos le retribuyen con regalos extravagantes. En una ocasión, un viajero extraterrestre murió en tránsito, y Enoch enterró el cuerpo con gran reverencia en la tumba familiar. Un agente del gobierno norteamericano, a quien habían enviado para que investigara la milagrosa longevidad de Enoch, encuentra la tumba, la abre y retira los restos del extraterrestre. Esa acción pone en movimiento la intriga de la novela. Los parientes del extraterrestre se enteran de que el cadáver ha sido trasladado y acusan a Enoch. Ulises, el emisario de la Central Galáctica, le advierte que la estación de tránsito puede ser clausurada. Mientras tanto, Enoch tiene problemas con sus vecinos: una hermosa chica sordomuda escapa de un padre brutal y Enoch la esconde en la casa. Descubre que la chica tiene dones telepáticos, con lo que activa uno de sus regalos extraterrestres, una pequeña pirámide de esferas rotativas que hasta entonces había permanecido inerte. Tal vez ese misterioso artefacto sea la clave de la armonía galáctica y de la paz en la Tierra. Parece un fárrago increíble, pero esta lenta y reflexiva histo-ria tiene un considerable encanto. Él medio rural es descrito con auténtico sentimiento, y el tema de la armonía universal tiene una inmediatez que no es demasiado empalagosa. El mensaje de la novela parece ser el siguiente: No te muevas y sabrás; simplemente escucha las estrellas… ![]()
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Aretino :: 23/Jan/2011 :: Obras de Ciencia ficción :: No hay Comentarios »








