Los Prados, Cayo Suetonio Tranquilo

[Prata]. Obra enciclopé­dica de Cayo Suetonio Tranquilo (75?-150?), que nos ha llegado fragmentariamente en extractos griegos y latinos y que probable­mente constaba de unas veinte monografías. «Los Reyes» [«De regibus»], en tres libros, trataba de la monarquía en cada una de las tres partes del mundo a la sazón conocidas: Europa, Asia, África; «La regla de los oficios» [«De institutione officiorum»] trata de los cargos públicos; «La historia de los juegos» [«Ludiera Historia»] se dividía en tres libros: el primero, sobre las diversiones de los griegos; el segundo y el tercero trataban de la evolución arquitectónica y escenográfica de los teatros romanos, de los espectáculos, juegos del circo, representa­ciones teatrales y combates de los gladiado­res.

De tema cronológico era el libro sobre «El calendario Romano» [«De anno Romanorum»]; de historia natural trataban tanto «La naturaleza» [«De nat.uris rerum»] como la «Zoología» [«De animantium natura»]. En cambio, «Los signos» [«De notis»] eran de tema estrictamente gramatical; «El Estado según Cicerón» [«De Ciceronis re publica»], quería ser una defensa del Cicerón político; «El género de los trajes» [«De genere vestium»] hablaba del tocado. En el libro «Injurias y obscenidades» [«De maledicis et obscoenis verbis»] se pasaba revista a las varias expresiones ultrajantes más corrien­tes. De más amplio aliento eran los dos libros titulados «Roma» [«De Roma»], de carácter historicoarqueológico, de los cuales uno trataba del origen, fundación, emplaza­miento y desarrollo de la Ciudad Eterna; el otro, de las costumbres y usos romanos.

Otros libros eran «Los grados de parentes­co» [«De propinquitate»], «Los sinónimos» [«Differentiae sermonum»], «Las imperfec­ciones del cuerpo» [«De vitiis corporalibus»] y «Variedades» [«De rebus variis»]. Por lo que resulta que Los prados tendrían que constituir la fase propedéutica de la histo­riografía de Suetonio. En efecto, todo el interés erudito que en sus obras mayores muestra el biógrafo a propósito de los jue­gos públicos y privados del calendario romano, signos críticos empleados por los gramáticos, trajes de los emperadores, usos y costumbres propios de la ciudad de Roma y de los defectos del cuerpo humano, debía proceder de estas anteriores indagaciones de carácter historicoarqueológico, indaga­ciones que él, para que resultara más có­moda la consulta, había arreglado y dis­puesto en lemas lexicográficos a los que puso el nombre de Prata.

F. Della Corte