Diccionario de sinónimos, Niccoló Tommaseo

[Dizionario dei sinonimi]. Obra filológica publicada en 1830 y reimpresa después muchas veces, con algunas correcciones y ampliaciones. Parte del principio de que en el estudio de una lengua viva, los sinónimos (o por lo menos los vocablos que sin ser estrictamente tales se pueden denominar así por motivos prác­ticos) son de sumo interés para compren­der los matices y las diversas acepciones y proporcionar la plena posesión de una elo­cución verdaderamente esencial en la vida cotidiana y en la expresión artística. Un intenso trabajo filológico realizado durante varios años en Toscana, y la lectura de textos de lengua y cotejo con autores clá­sicos y extranjeros, le valieron para reco­ger un material verdaderamente grandioso; en torno a unos tres mil quinientos voca­blos se examinan las semejanzas de signi­ficado, incluso para los diminutivos, peyo­rativos y similares.

Un vasto índice con parágrafos y relaciones ayuda al lector en­tre el cúmulo de las citas y confrontaciones. Se advierte que su interés estriba precisa­mente en captar y definir los matices psi­cológicos que diferencian un vocablo de otro y lo convierten en sí v por sí verda­deramente, en un sinónimo. Aparte del valor científico que encierra un trabajo semejan­te, se comprende que Tommaseo sienta complacencia por esta obra, a causa de la cantera de observaciones psicológicas que le obligaba a aclarar el «orden de las ideas»; por la riqueza de las noticias captadas ori­ginariamente de la realidad social e incluso por la colaboración de humildes criaturas del pueblo, particularmente de Giuseppa Maria Papi, que fue su compañera en el do­lor y en su azarosa vida. oda considera­ción sobre los caracteres de la sociedad, sobre los actos humanos, sobre el interés espiritual de esta o de aquella acción, ins­pira a Tommaseo una reflexión certera y perspicaz, que seguidamente plasma en una investigación de moralista o descriptor. Temperamento apenas atenuado por la crea­ción artística, se encierra en estos diag­nósticos psicológicos, mostrando toda la de­licadeza y la diversidad de su formación, y ofreciendo con frecuencia el ansioso tes­timonio de un espíritu inquieto. La obra, si en conjunto presenta millares de ideas lin­güísticas y puede ser considerada como un documento de primer orden para el estudio de la lengua italiana moderna, encierra un valor propio por el inconfundible acento de confesión que aparece cincelado en un término o una definición.

C. Cordié