William Hazlitt

Nació en Maidstone (Kent) el 10 de abril de 1773, y m. en Londres el 18 de septiempre de 1830. Reci­bió la primera instrucción de su padre, pastor protestante que en 1783 había fun­dado en Boston la primera Iglesia Unitaria de los Estados Unidos. Con él residió en Wem (Shropshire) hasta los quince años, época en que fue enviado al seminario de Hackney. Abandonada pronto la carrera eclesiástica, regresó a Wem y se instruyó por su cuenta mediante buenas lecturas, sin­gularmente de filósofos y novelistas del siglo XVIII (Rousseau, Fielding, Smollet), pero, también, de Shakespeare y Boccaccio. Tras este período de estudios juveniles fue siempre (según él mismo confiesa) hombre de escasas lecturas. Su primera experiencia memorable resultó ser el encuentro con Coleridge y Wordsworth, que tuvo lugar en 1798-99.

Como hiciera su hermano John, en 1802 marchó a París a estudiar pintura; copió cuadros del Louvre y pintó algunos retratos. Durante su permanencia en Fran­cia mostróse entusiasta de Napoleón, de quien más tarde compuso una vida. Vuelto a Londres en 1803, frecuentó los círculos lite­rarios y políticos reunidos en torno a Lamb y Godwin; en este ambiente conoció a Sarah Stoddard, a la cual unióse en matrimonio en 1808. Mientras tanto, empezó a escribir ensayos y a dar conferencias de tema filosó­fico (An Essay on the Principies of Human Action, 1805; The Rise and Progress of Mo­dem Philosophy, 1812), y, finalmente, inició sus actividades periodísticas y llegó a ser redactor de The Morning Chronicle y colaborador de otros periódicos, entre ellos The Champion, The Times y The Examiner.

En tanto, sus ideas políticas, singularmente la simpatía hacia Napoleón, suscitaban opo­siciones y polémicas; supo, en cambio, dar gusto al público a través de sus ensayos críticos, brillantes, originales y de un estilo moderadamente impresionista. Notables en particular son los textos acerca de Shakes­peare (v. Personajes de las obras de Sh., 1817) y las Conferencias sobre la literatura dramática de la época isabelina (1821, v.), que inauguran el análisis psicológico del personaje, característica propia de toda la crítica romántica; y, también, el Panorama del teatro inglés (1818, v.), las Conferencias sobre los poetas ingleses (1818, v.), las Conferencias sobre los escritores cómicos ingle­ses (1819, v.) y Table Talk (1821-22). Sepa­rado en 1822 de su esposa — con la que nunca había congeniado — por amor a una mujer (recordada en el texto autobiográfico Liber Amoris or The New Pygmalion, docu­mento de una desenvoltura notable en re­lación con su tiempo) que pronto se reveló frívola y vulgar, H. unióse en 1824 a una rica viuda, por la cual fue abandonado luego.

Continuó su actividad de escritor a través de ensayos más extensos, frecuente­mente biográficos, en los que exalta la vida, la acción y la energía: The Spirit of the Age (1825), Boswell redivivus (1826-27), Hablando claro: opiniones sobre libros, hom­bres y cosas (1827), Life of Napoleon (1827- 1828). En la crítica de arte, inspirada por las colecciones artísticas inglesas de carác­ter privado y por las de los museos vati­canos y del Louvre, atacó el severo juicio clásico-académico establecido por Reynolds y fundado en los principios aristotélicos, y defendió una apreciación más sensible y matizada de los diversos elementos que componen un cuadro.

F. Mei