Las Veleidades de la Fortuna, Pío Baroja

Esta novela de Pío Baroja (1872-1956), fechada por el autor en 1926, relata las me­nudas aventuras de viaje de Pepita y Soledad, primas de Larrañaga, a quienes éste acompaña por Suiza. Pertenece a la se­rie Las agonías de nuestro tiempo, que comprende las novelas El gran torbellino del mundo (v.), Las veleidades de la For­tuna y Los amores tardíos (v.).

En todas ellas aparecen los personajes antes citados; de sus fricciones con la realidad, de sus decepciones — si es que soñaron —, o de sus comprobaciones cuando son pesimistas, es de cuanto tratan los volúmenes nombra­dos. Realmente, no existe una trama nove­lesca en lo que a determinada acción y pa­sión pudiera referirse. Un desfile de tipos, de ciudades, de paisajes; un monólogo del autor a través de los diálogos de las cria­turas por él encargadas de asumir papeles de tesis o antítesis, constituyen la finalidad o la razón de estas novelas; como de casi todas las novelas de Pío Baroja.

Sin em­bargo, aunque en esta serie de Las agonías de nuestro tiempo no brille la acción en­tusiasta, ni siquiera el afán caliente de vi­vir, Las veleidades de la Fortuna tiene un interés positivo para el curioso de un tiempo español ante el tiempo universal — el de la primera postguerra y sus consecuencias —, de una sensibilidad pesimista ante un des­file de seres más o menos conscientes de su destino. Las novelas de Pío Baroja, con su infatigable enumeración de tipos sacados de los niveles altos y bajos de la sociedad, son el antecedente del moderno novelar que podríamos llamar fotográfico, a veces cine­matográfico, que no plantea ni resuelve nada, sino que expone, dejando sin solu­ción lo que expone.

C. Conde