La acción transcurre en el marco del Santander marinero. El padre Apolinar retira a Mocejón y Sargüeta la custodia de la huérfana Silda, más tarde conocida como Sotileza, y se la otorga a Michelín y Sidora. La casa de éstos será frecuentada por los amigos de la niña, sobre todo por Andrés, hijo del próspero comerciante Pedro Colindres, «Bitadura», a quien su madre le impedirá seguir su vocación marinera, y por Muérdago, monstruoso huérfano.
Los niños irán creciendo. Sotileza es pretendida por Cleto (hijo de Mocejón y Sargüeta), Muérdago y, en cierta manera, Andrés. Se propagará el escandaloso rumor de que Andrés y Sotileza mantienen una relación amorosa. Se llegará a proponer un matrimonio entre Andrés y Sotileza, pero ella se negará.
La suerte de los personajes se resolverá tras un galernoso día de pesca. Muérdago morirá ahogado, Andrés se prometerá con Luisa, una chica de su clase, y Sotileza con Cleto, también su igual, con quien ha de casarse cuando éste cumpla su servicio militar.

