La lírica del ecuatoriano Numa Pompilio Liona (1832-1907) es un viaje constante desde el romanticismo de Víctor Hugo al parnasianismo de José María de Heredia.
Su autor las compuso principalmente durante su larga permanencia en Europa, como diplomático, y sirvieron, en gran parte, para introducir los movimientos líricos de la época en Ecuador, Perú y Colombia, países donde la influencia literaria de Liona se hizo sentir muy claramente. Excelente sonetista, especialmente en su etapa parnasiana, Liona fue también afortunado en poemas de magna estructura y aliento, como su «Odisea del alma», en el cual nos entrega su periplo vital, entre el dolor siempre presente y la dicha siempre fugaz. Hay que destacar en su obra dos poemas más, de indudable calidad lírica: «Noche de dolor en las montañas» y «Canto a la vida», y su admirable soneto a la bandera ecuatoriana. Mantuvo relaciones de amistad personal con Víctor Hugo, Lamartine, George Sand, Núñez de Arce y Campoamor. Muy leído en su tiempo, se halla ahora casi por completo olvidado.
A. Carrión

