[Poezii]. Están reunidas en cuatro volúmenes: Baladas e idilios [Balade şi Idile, 1893], Hilos para torcer [Fire de tort, 1899], El diario de un holgazán [Ziarul unui pierdevarā, 1902], Cantos audaces [Cântece de vitejie, 1904]. El rumano Gheorghe Coşbuc (1866-1918) es sobre todo el poeta de la naturaleza.
El pueblo bajo la nieve no está triste, porque está animado por los gritos alegres de los muchachos que juegan («El invierno en el sendero» [«Iarna pe ulitā»]); el ardor del sol en los campos invita a los campesinos al reposo mientras que la madre da de beber al hijito en la fuente («En pleno estío» [«In miezul verii»]); la vida laboriosa de la jornada en el campo se calma en la paz de la tarde iluminada por el resplandor de la luna, mientras que el bosque deja sentir su canto («Noche de estío» [«Noapte de varā»). El poeta se siente de tal modo preso en las bellezas de la naturaleza en aquella estación, que querría identificarse con ella («Del estío» [«Vará»]). La campiña es el marco que encuadra a los jóvenes enamorados y a las muchachas que ríen.
La muchacha que ha rechazado al amante demasiado atrevido está preocupada por haberlo hecho sufrir («Jugando con el látigo» [«Pocnind din biciu»]); la muchacha que ha quedado en casa sola se mira al espejo, se complace viendo su imagen y se adorna con las más bellas cosas de su madre, soñando que ya se ha casado («Ante el espejo» [«La oglindǎ»]); la enamorada traicionada y abandonada expresa todo su color, al que no podrá sobrevivir («Canto del huso» [«Cântecul fusului»]). En las baladas, Coşbuc sabe hacer revivir las guerras de tiempos lejanos («El príncipe Esteban el Menor» [«Stefănită Voda»]), y fantásticas leyendas («El Zorab»); o introduce un género nuevo en «Las bodas de Zamfira» [«Nunta Zamfirei»] y «La muerte de Fulger» [«Moartea lui Fulger»], que son sus dos obras maestras. En el cuadro de una gran fiesta campestre, las bodas de Zamfira y de Viere tienen valor de símbolo : la alegría de perpetuar el pueblo rumano.
La atmósfera entre realidad y fantasía está dada eficazmente en la narración casi popular en que se mueven con sencillez soberanos y campesinos. «La muerte de Fulger» no está impregnada de abatimiento ni de desesperación, sino de la necesidad de someterse virilmente al destino, luchando sin miedo y tomando del pensamiento de la muerte la energía necesaria para la vida. Las ideas sociales de Coşbuc, inspiradas en su amor por el trabajador del campo, están expresadas con sugestiva fuerza en el poema «Queremos la tierra» [«No ven Paint»). La forma es pura y rica en efectos de armonía imitadora, con vocablos, frases y ritmos que la hacen por completo personal. Coşbuc está considerado como uno de los mejores y más originales poetas rumanos.
G. Lupi

