Parisina, Hjalmar Bergman

Se titula también Parisina un drama en tres actos, de Hjalmar Bergman (1883-1931), estrenado en los primeros años del siglo XX. Hjalmar Bergman es, entre los escritores suecos de este siglo, el más fecundo y más dotado de fantasía.

Los temas de sus libros y de sus comedias son casi exclusivamente suecos; no hay que olvidar, empero, que debutó con un trabajo sobre Savonarola y que conocía Italia. Algunos años después del Savonarola publicó e hizo representar Parisina, drama que vuelve a llevar a las tablas los nombres de las familias Este y Malatesta.

En esta obra Bergman ha que­rido pintar la vida multicolor del Renaci­miento italiano; pero el drama no es vivo, sus personajes no pasan de marionetas. El autor ha tenido el mal gusto de repetir exactamente la misma situación del canto dantesco de Francesca da Rimini (v.), en el momento en que ella y Pablo leen la historia de Lancelot (v.); Parisina y Hugo leen la historia de Tristán e Isolda, pero la escena es la misma; solamente falta en ella el soplo de la pasión.

Es fácil compa­rar este drama con la tragedia de D’Annunzio, pero la comparación lo hace pa­recer aún más pobre y frío.

A. Ahnfelt