[Payasos], Drama en dos actos, texto y música de Ruggero Leoncavallo (1858-1919), estrenado en Milán en 1892.
Seguidos a dos años de distancia por Cavalleria rusticana (v.), de Mascagni, los Payasos pertenecen, como ésta, a la dirección naturalista de la ópera, a esa dirección que, oponiéndose a la concepción idealisticorromántica del drama musical, especialmente wagneriano, toma los asuntos de la vida cotidiana y no desdeña la facilidad ni la vulgaridad de los medios de expresión con tal de lograr el efecto inmediato.
Se quiere que el espectador no juzgue y goce estéticamente del hecho artístico, sino que viva los acontecimientos representados en la escena como si pertenecieran a la vida real. Esta mezcolanza y confusión de arte y vida en los Payasos, no sólo queda explicada por los procedimientos artísticos en que se basa la ópera, sino ejemplificándola en cierto modo por el mismo argumento, que culmina precisamente en el momento en que los actores vagabundos, protagonistas de la acción, representando una escena de celos, dan rienda suelta a sus verdaderas pasiones.
Los propósitos del autor, por lo demás, quedan explícitamente enunciados en el prólogo: «El autor ha intentado… pintaros un trozo de vida». La acción tiene lugar en Calabria. Una compañía de actores de feria, compuesta de Canio, el director; de Nedda, su mujer; de Tonio y de Beppe, planta sus tiendas en las afueras de un pueblecito para dar una representación.
Antes del espectáculo, Nedda tiene una cita con su amante Silvio. Canio, advertido por Tonio, sorprende a los amantes; Silvio escapa huyendo. En el segundo acto se asiste a la representación. La situación en el escenario es análoga a la real; Colombina (Nedda) recibe en casa a su amante Arlequín. Pero el Payaso (Canio), su marido, la sorprende.
Mientras Nedda continúa representando el papel de Colombina, Canio vive de veras su situación de marido traicionado y la mata. La ópera, rica de todos los elementos más propios para hacer presa inmediatamente en el ánimo del gran público, gozó y sigue gozando de gran popularidad.
M. Dona

