[O país dos Uvas]. Narraciones del escritor portugués José Valentim Fialho de Almeida (1857-1911), publicadas en 1893.
Son veinte narraciones influidas por el naturalismo entonces en boga. En general, describen el paisaje del Tajo, el país de las uvas, con su luz violenta y cruel, con sus horizontes ilimitados y pobres; el campesino regional con sus sentimientos burdos y sus instintos primordiales aguzados por el aislamiento y por la dureza de la vida, está tratado a la manera brutal y violenta de los campesinos de Zola (v. La tierra).
Las páginas de estas narraciones son ricas de luz, vivaces, llenas de contrastes. En ellas viven figuras violentas presas del ardor tormentoso de los sentidos. Se describe el efecto de la primavera sobre el paisaje y sobre los hombres, con crudas pinceladas y con retoques delicados, sobre todo en «Por los campos» [«Pelos campos»] y en «Al sol» [«Ao Sol»].
Un hálito de irrefrenable embriaguez y de sabor pagano anima a «La vendimia» [«As Vindimas»]. «Idilio triste» cuenta amores celosos y amores libres de los bosques; «La Princesita» [«A Princesinha»] expresa en un cuento de hadas una fuerte vibración lírica; «El cuervo» [«O Corvo»] provoca el escalofrío de los espectáculos macabros; un festín de cuervos sobre un cadáver que flota en el océano, y que parece como si defendiera los ojos del pico famélico de un pájaro más voraz. En la última narración, «Tres cadáveres», se cuentan tres tragedias profundamente humanas y muy interesantes.
La colección revela innegable sujeción a una fórmula naturalista más rígida que la de Eça de Queiroz; sin embargo, Fialho de Almeida resalta su personalidad de escritor con su rápido narrar de tonalidades coloristas vivas y vibrantes, y con la desnudez sentimental de su lenguaje, sobrio y animado.
L. Panarese

