Unamuno crea «de la niebla» a Augusto Pérez, personaje sin historia que se enamora perdidamente de Eugenia. Ella acepta casarse con él sin amarle, pues Augusto se ha ofrecido a pagar sus deudas familiares y a conseguir un trabajo para Mauricio, a quien ella ama realmente y con quien acabará fugándose.
Desconsolado, Augusto visita a Unamuno para, en tanto que personaje suyo, pedirle consejo. El escritor entablará con su personaje una conversación pirandelliana, en la que se tratarán los temas de la creación literaria divina. Irritado con Augusto, Unamuno decide matarle. Su cadáver aparecerá unas páginas más adelante. En el prólogo, Goti, amigo de Augusto, defiende que éste se suicidó libremente, y que la obra de Unamuno es una versión falseada. Unamuno, en su prólogo, contradice a Goti.

