[Les aventures de Sophie]. Libro en prosa de Paul Claudel (1868-1955), publicado en 1937. La inspiración de la obra arranca de la fulgurante conversión del poeta ocurrida en 1886, y de su retorno al catolicismo; por eso su interés radica en la profunda conciencia de un hombre de fe que busca en el estudio de los libros sagrados (en la Biblia especialmente) la solución de los problemas espirituales que agitan a su tiempo. El mérito de esta interpretación suya proviene de la aplicación de las viejas y eternas enseñanzas bíblicas a las exigencias de nuestra psicología, de nuestra sensibilidad, y de nuestro problema de vida, en sus múltiples aspectos individuales y sociales. Sólo el Claudel místico, poeta, filósofo y creyente podía emprender una tarea tan compleja sin perder por ello el contacto con la exégesis tradicional, y sin traspasar nunca la sutil medida, compendio de doctrina y de inspiración, más allá de la cual se cae en lo arbitrario. Los tres primeros fragmentos de este libro — «Judit», «El libro de Ester» y «El libro de Tobías» — son particularmente importantes, porque el arte del poeta, al dar vida a las legendarias figuras y a los lejanísimos acontecimientos, es análogo a la profunda intuición del creyente al entender a fondo las imperecederas enseñanzas espirituales. Sigue una interpretación de los «diez mandamientos», con notorias referencias al problema artístico, a las formas heréticas de muchas doctrinas modernas (y aquí sorprendemos alguna vez al poeta en una libertad de interpretación verdaderamente personal). Siguen dos refinados comentarios a los Salmos XXVIII y CXLVIII, que revelan la profundidad de su doctrina religiosa y la sutileza de su inteligencia, creadora siempre de nuevas comparaciones y relaciones; mientras en los dos discursos que cierran el libro, Claudel es orador: ágil, completo y aristocrático cincelador de imágenes y de conceptos.
V. Lupo

