Narración de Marie von Ebner-Eschenbach (1830-1916), publicada en 1883- Esta admirable narración que, a pesar de su brevedad, es quizá la obra maestra de la escritora austríaca (v. Narraciones, Historias del castillo y de la aldea), originariamente formaba parte de una pequeña colección Ululada: Historias de animales. Inspirada en el gran amor que Eschenbach sintió hacia los perros, en su familiaridad con los grandes cotos de caza, con la vida de los cazadores furtivos y guardabosques, la historia está llena de vida y de fuerza incisiva.
Un vagabundo miserable y borrachín, cierto día en una taberna, cede al montero mayor, Hopp, su perro a cambio de una docena de botellas de aguardiente de Dantzig, llamado «Krambambulí». Después de un período de nostalgia terrible y de feroz resistencia, el perro, bautizado con el nombre de Krambambuli, se encariña con su nuevo amo y se revela como lo que es: un animal de raza, generoso y fiel. Pero cierto día, en lo más espeso del bosque. Hopp se encuentra frente al capitán de los cazadores furtivos, que no es otro que el exdueño de su perro- Naturalmente, Krambambuli pronto lo reconoce y entonces en su corazón se desencadena una tragedia desgarradora, mientras todas sus actitudes revelan la terrible vacilación. Finalmente, el antiguo amor prevalece y Krambambuli se abalanza hacia el cazador furtivo, pero su gesto violento es la ruina de éste, que cae muerto por el fusil de Hopp. Krambambuli, que tiene conciencia de su abandono, no se atreve ya a volver a la casa del guardabosque: desesperado y desalentado va errando durante varios días hasta que muere de hambre y de frío junto al umbral que no ha osado franquear.
Otra historia de animales es «Loba», la historia de una miserable y vieja perra, a la que mata de una patada un golfillo huérfano y abandonado, mientras la bestia, medio ciega. estaba amamantando a su último recién nacido. El cachorrito hambriento que busca en vano su alimento, despierta por vez primera en el cruel muchacho la sensibilidad, y una luz nueva se abre paso en su alma. También en «Pinzón» la psicología del niño está asociada con la del animal: en ella se narra el salvamento de un pajarillo caído del nido por obra de una pequeña condesita huérfana, que no sabe lo que es amor de madre, pero que lo intuye ante la alegría del encuentro entre el pajarillo salvado y su madre. En la segunda mitad del siglo XIX. anticipándose a posteriores modelos de psicología «animal», se puede decir que estas narraciones de Eschenbach inician uno de los aspectos de la novelística moderna. De Krambambuli existe la traducción italiana de Bárbara Aliason, publicada en la «Nuova Antología», l-XI-1905.
B. Aliason

