Germán Pardo García

Poeta colom­biano nació en Ibagué, departamento de Tolina en 1902. Su padre fue presidente de la Suprema Corte de Justicia y él cursó es­tudios de Filosofía y Letras. Dedicóse muy pronto al periodismo y a la poesía, y pu­blicó en su país su primer volumen de ver­sos: Voluntad (1930). Mas desde 1931, re­side en México, donde dirige la revista literaria Nivel. Es fundamentalmente un poeta, de iniciación postmodernista y temperamento romántico, pero de aspiraciones independientes, a tono con su fervor de soledad. En su Torre de marfil lo obsesio­nan tres temas: la injusticia social, la gue­rra y la muerte. Su inquietud pacifista ante las experiencias nucleares han motivado que algunos lo llamen el poeta de la era atómica.

Su obra fue recogida en una edi­ción homenaje por la editorial Cultura de México en 1961. Los títulos que había publi­cado hasta entonces el poeta son Voluntad (1930), Los júbilos ilesos (1933), Los cán­ticos (1935), Los sonetos del convite (1935), Poderíos (1937), Presencia (1938), Claro abismo (1940), Sacrificio (1943), Las voces naturales (1945), Los sueños corpóreos (1947), Poemas contemporáneos (1949), Lu­cero sin orillas (1952), U. Z. llama al espa­cio (1954), Eternidad del ruiseñor (1956), Hay piedras como lágrimas (1957), Centauro al sol (1959), La Cruz del Sur (1960) y Osirís Preludial (1960). Posteriormente ha publicado Los ángeles de vidrio (1962) y Cosmonauta (1962). Lírico solitario y «sin orillas», Pardo es uno de los más interesantes poetas hispanoamericanos.

J. Sapiña