Gaio (o Gayo).

Jurista romano del si­glo II. Sólo sabemos de su vida lo que se puede conjeturar leyendo su obra. Nació, al parecer, en tiempos de Adriano y terminó sus Instituciones (v.) después de la muerte de Antonino Pío. Con toda probabilidad, era originario de una provincia oriental del Imperio y de formación griega; pero no puede excluirse que hubiera enseñado De­recho en Roma.

No debió gozar de mucha notoriedad en su época; la verdad es que ninguno de los grandes juristas clásicos, que suelen citar a sus predecesores, aluden a él, y sólo Justiniano le llama «Gaius noster». Sus escritos comienzan a tener amplia difusión en el siglo III, y más tarde en el IV; su nombre aparece por primera vez en un texto no jurídico (Serbio, Georg. III, 306), en el siglo IV; finalmente, la llamada «Ley de las citaciones» del 426 consagra su nombre oficialmente, incluyéndolo entre los cinco juristas cuyos escritos podían ser to­mados en cuenta por el tribunal. La fama de Gaio se debe ante todo a las Instituciones. Otra obra célebre atribuida por el Digesto a Gaio la constituyen los siete libros Rerum cotidianarum (sive aureorum), que la crí­tica moderna tiende a considerar como una compilación postclásica.

No puede ser discu­tida, por el contrario, la paternidad de otras numerosas obras, también utilizadas en el Digesto: seis libros XII Tabularum (único comentario a tales leyes hecho por un ju­rista posterior a Augusto), un comentario al Edictum praetoris urbani, 30 libros Ad edictum provinciale, 15 libros Ad legem luliam et Papiam, un libro Ad legem Glitiam, un libro De formula hypothecaria, 3 libros De manumissionibus, 3 libros Re­gular um, 3 libros De verborum obligationibus, 3 libros De fideicommissis, un libro Ad S. C. Orfitianum. Las Instituciones citan también un comentario Ex Quinto Mucio. Todas estas obras tienen carácter teórico y didáctico; sólo el libro De casibus desarro­llaba discusiones sobre casos prácticos, se­gún un método que lo emparenta con los grandes juristas clásicos.

G. Pugliese