[Marevo]. Novela rusa publicada en 1864. Es la historia de la crisis espiritual y política que se reproduce en el ánimo de una mujer, Inna, la cual pasa, tras una cruel y directa experiencia, del más vivo entusiasmo por el movimiento radical, a la más dolorosa y absoluta desilusión.
En substancia, se trata de un violentísimo ataque al nihilismo teórico; en esto consiste sobre todo la importancia de la obra de Kliusnikov en la historia literaria rusa de la segunda mitad del sig. XIX. En los hombres que Inna creía «campeones de la verdad, del bien y de la libertad» termina por reconocer solamente «cazadores de buenos empleos, que tratan de destrozarse mutuamente con salvaje avidez por el poder». Desilusionada del movimiento radical ruso, la mujer pone sus esperanzas en la lucha de los polacos por la independencia, pero también esto la desilusiona; desaparecido por tanto el «espejismo» que ha ilusionado su vida, se siente perdida «sin deseo ninguno de vivir ni fe ninguna en el porvenir».
Ello es sin duda culpa de los hombres que halla a su paso, Vladimir Rusanov, personificación de la fuerza bruta y Vladislav Bronski (la fuerza malvada), entre los cuales ella, «santa alma femenina», se pierde. La novela de amor se entrecruza con la social y política, porque, aun amando a Vladimir, Inna se deja atraer por los demoníacos propósitos de Vladislav; pero el segundo aspecto es ciertamente más importante que el primero para el autor, que militaba en el campo reaccionario. Y es por tanto lógico que fuese combatido por la crítica radical, especialmente por Pisarev, que escribió contra él una violenta, pero sabrosa página polémica.
E. Lo Gatto

