[Tof kto polucaet posceciny]. Drama ruso en cuatro actos de (Leónidas Andreiev, 1871-1919), representado en 1917. Se trata de un payaso, un escritor famoso que, traicionado por su mujer, quiso huir del mundo y volver a encontrar un sentido de la vida haciendo reír a los demás y riéndose él de los demás y de sí mismo; su número, que adquiere un valor simbólico, consiste en dejarse abofetear, riéndose de esta manera de la continua ofensa de la vida. Entre los artistas sobresale la caballista Consuelo, hija del conde Mancini, arruinado y charlatán. Éste quiere que su hija se case con un anciano y rico barón, pero el payaso ama a Consuelo, y antes que cederla al barón, se envenena a sí mismo y a ella el mismo día de los desposorios.
El barón se suicida. En este drama el simbolismo de Andreiev, mejor equilibrado con la realidad, alcanza una poesía más inmediata. A pesar de que cada personaje tiende a representar un tipo universal, mantiene una personalidad propia y característica; así el diálogo alcanza un singular efecto, gracias a su constante lirismo y al apoyo que la vacilante perplejidad de las almas busca en motivos de belleza y de armonía, sacados del paganismo clásico. El hombre enamorado quiere en su sueño que Consuelo sea Venus, que ha bajado entre los hombres, y que él mismo sea una vieja deidad, indeciso entre la tierra y el Olimpo. Antes que ver a Venus presa de un viejo libertino, él la matará, muriendo con ella. [Trad. española por Cristóbal de Castro (Madrid, 1929)].
G. Kraisky

