Comedia en tres actos y en verso publicada en 1632. Inés, para conformarse a la voluntad de su padre —y en parte también para mantenerse fiel al tipo de feminidad que encuentra su modelo en La vengadora de las mujeres (v.) de Lope de Vega—, resuelve, antes de casarse, hacer pasar .por una serie de pruebas severas a sus pretendientes; pero antes de que empiece el examen matrimonial, se enamora de uno de los concursantes, don Fadrique, y las pruebas serían superfluas si otro pretendiente, Carlos, no lanzase afirmaciones calumniosas contra el rival afortunado. Presa de su orgullo, Inés inicia las pruebas, que son ganadas por Carlos.
Pero éste no aspiraba a convertirse en el marido de Inés y sólo había intervenido en el concurso matrimonial porque había creído que Blanca, de quien está enamorado, había cedido a los galanteos de don Fadrique; de ahí la represalia celosa y las calumnias. Aclaradas las confusiones, las parejas se arreglan siguiendo el orden natural. La comedia tiene probablemente su fuente en un cuento italiano que debió ser el mismo en que Shakespeare, cruzándolo con otra novela también italiana, se basó para la intriga amorosa del Mercader de Venecia (v.); El examen de maridos es, pues, un Mercader de Venecia sin Shylock (v.) y con una Porcia (v.) que ofrece cierto paralelismo con Inés, pero no carece de brío ni de recursos teatrales.
A. R. Ferrarin

