[L´Esprit de la Révolution et de la Constitution de France]. Obra política del francés publicada en 1791. Es ciertamente el testimonio más importante del pensamiento jacobino que animó la Revolución y, hasta en medio del Terror, intentó conducir rígidamente adelante las propias premisas del doctrinarismo abstracto de los convencionales.
Comprendiendo que Europa, por la crisis misma de sus instituciones, corre a su decisiva revolución, el autor afirma que el despotismo no puede detener el curso fatal de la historia; los propios acontecimientos de la Revolución muestran que no está ligada al momento, sino a sus causas, a sus consecuencias y a su término. Por esto, desarrollando esos motivos en tratado orgánico, Saint-Just condena abiertamente el antiguo régimen, desde las habladurías cortesanas a las ilegalidades de los tribunales, y contra los abusos simbolizados por la infame Bastilla, preconiza furiosamente el restablecimiento de la democracia francesa. Más allá de la monarquía y contra la aristocracia están los derechos de la libertad de opinión, de costumbres.
En nombre de una austeridad que halló en la Roma republicana el más sublime ejemplo, es menester combatir la absurda máxima del honor hereditario (residuo del feudalismo), y, bajo una nueva idealidad, educar a los jóvenes y al pueblo a sentir la comunidad en pensamientos y bienes. Siguen normas acerca del estado de la sociedad en tomo a los delitos y a los suplicios. Son interesantes, en su condena de los delitos de imprenta, sus ásperos juicios contra las distintas facciones; y notables algunos testimonios sobre el combatido Camilo Desmoulins, sobre Marat, Danton, Robespierre y Mirabeau. Este escrito, vibrante en la defensa polémica de los nuevos principios revolucionarios, expone ideas que serán seguidas por Saint- Just hasta la guillotina: para el inicio grande y terrible de una nueva era.
C. Cordié

