Die discourse der mahler

[Los discursos de los pintores]. Periódico del escritor suizo Johann Jacob Bodmer (1698-1783) aparecido entre 1721 y 1723. Interrum­pido después de 94 números, fue reem­prendido en 1729 con el título El pintor de costumbres [Der Mahler der Sitten |; las dos series fueron reunidas más tarde y pu­blicadas en un volumen en 1746.

Los Dis­cursos reproducen los temas tratados en las reuniones de un círculo literario: el Círculo de los Pintores, fundado por Bodmer en 1720 a su regreso de un viaje por Francia e Italia, y están compuestos casi por entero por él, por Johann Jakob Breitinger (1701- 1776), y por muy pocos colaboradores más, que escribían bajo pseudónimo. Su inten­ción era renovar la conciencia ética y el gusto literario. Los Discursos pueden agruparse en tres secciones: la primera desarro­lla consideraciones generales sobre temas de moral y sabiduría de vida práctica, con­sideraciones externas sobre el juego de los naipes, sobre el fumar, sobre la vanidad de la moda, expresadas todas ellas en el tono racionalista de la época. La segunda sigue en cierto modo los Caracteres de Teofrasto; es un ejemplo de estudio psi­cológico del carácter individual y forma la parte más atractiva y viva de los Discursos.

La última tiene el mérito de iniciar acti­tudes de crítica literaria hasta entonces desconocidas; una punzante ironía se atreve a hacer vacilar por primera vez la fama de poetas como Lohenstein, Hoffmannswaldau, etc., ídolos de la época barroca. Los es­critos de arte de los teóricos italianos y franceses habían revelado a Bodmer el pa­ralelismo entre pintura y poesía: ésta ha de ser una «pintura de más amplio aliento». No intentando con ello limitar la poesía a una función puramente descriptiva, el autor viene a afirmar que el poeta, como el pin­tor, ha de dar cuadros definidos, dotados de vida propia y capaces de conmover. El con­trol de la censura, la escasa capacidad práctica del editor y la falta de colabora­dores, pusieron fin a los Discursos, cuyo ejemplo provocó la aparición de publicacio­nes análogas en otros países de lengua ale­mana.

G. Nolian