[De la propriété]. Obra doctrinal en cuatro libros de Louis Adolphe Thiers (1797-1877), publicada en 1849 y dirigida a defender la propiedad contra las teorías comunistas y socialistas que perturbaban la Francia de su tiempo. Según Thiers, las verdades más axiomáticas sobre las que está fundamentada la sociedad humana, están puestas en duda por algunos sectarios peligrosos.
Es necesario, pues, remontarse a los orígenes, y demostrar el fundamento histórico y moral del derecho de propiedad. Gracias a sus diferentes facultades, el hombre saca de su trabajo riquezas diversas; de la natural desigualdad de las facultades intelectuales y morales deriva la desigualdad de los bienes, también ella natural y fatal. La propiedad ha de poder transmitirse por herencia o por donación; de otro modo no existe plenamente. El mismo trabajo señala la necesidad de la propiedad; por eso el comunismo, al proclamar el derecho al trabajo, acaba por ser una demostración, por reducción al absurdo, del derecho de propiedad. El comunismo es, además, la negación absoluta de la libertad, por su carácter mecánico y materialista y por la disolución de la familia en una especie de paradójica vida monástica de un nuevo tipo.
Igualmente el socialismo, con la estatificación de las industrias y los bancos, limita demasiado la actividad privada, única fuente de energía del pensamiento y de la producción económica. Finalmente ambos sistemas, elaborados sobre una idea puramente industrial de la civilización, no tienen en cuenta las exigencias tradicionales y eternas del trabajo agrícola.-No hay que negar los peligros de una excesiva desigualdad en el reparto de las riquezas; pero el único remedio efectivo consiste en una profunda reforma en el reparto de los impuestos. Bastante débil en su fundamento teórico, aunque realista y con frecuencia aguda en los detalles, la obra de Thiers tiene hoy un valor sobre todo histórico y documental, por cuanto representa con extraordinaria precisión un retrato casi perfecto de la mentalidad de la media y alta burguesía francesa que se afirma en la Tercera República; típicamente liberal y reformista, no exenta de audacia en la práctica, pero basada en un fondo inquebrantable de conservación de principios teóricos demasiado sumarios y antihistóricos.
C. Cordié

