De la Propiedad, Pierre-Joseph Proudhon

[De la propriété]. Obra del economista y revolucionario francés Pierre-Joseph Proudhon (1809-1865), pu­blicada en 1840-41 y formada por dos memo­rias presentadas a un concurso de la Aca­demia de Besançon.

El carácter democrático y proletario del pensador explica su concep­ción de la propiedad, como fundamento, siempre que sea sistematizada racionalmen­te, de la justicia y del bienestar social. La ley del progreso lo domina todo; abolido todo cuanto emana de lo alto y de la auto­ridad, todas las cuestiones, que han estado sin resolver durante tantos siglos, plantea­das por las relaciones entre los trabajadores y el capital, entre los que nada poseen y los propietarios, se resuelven ahora con plena libertad. Basándose en la necesidad de una cooperación que eluda una domina­ción y establezca una base moral sobre un libre y recíproco contrato, el autor afirma que la propiedad es un problema funda­mental para todo revolucionario.

No pudiendo suprimir la idea de propiedad, Proud­hon opone al dominio de posesión el dere­cho de posesión (o usufructo); la comunidad sería la verdadera propietaria, y cada uno de sus miembros, encuadrado en un sistema federativo, participaría de la propiedad con el trabajo y con la inteligencia. Cada uno debe tener una pequeña propiedad, pues abolir la herencia significaría destruir la base de la familia. Sólo favoreciendo a los miembros de la comunidad se lucha con eficacia contra el centralismo del Estado; con bancos de crédito inmobiliario se pue­de aumentar la capacidad de trabajo de la comunidad, basada en la contribución de todos al bienestar colectivo. De esta manera, la propiedad deja de ser parasitaria y queda vinculada a la idea de progreso. De la misma manera, para favorecer a la comunidad en la formación espiritual y mo­ral de sus miembros, el escritor debe con­siderar insostenible el derecho a la propie­dad literaria, por cuanto el gozo de haber contribuido a una iluminación interior que­da reflejado en la utilidad social.

La apa­rente paradoja de muchas afirmaciones de Proudhon (entre ellas la tan famosa y fre­cuentemente mal entendida: «la propiedad es un robo»), se explica con los precedentes inmediatos de una polémica de matiz «ilustrado» y revolucionario, desde Diderot a Brissot. Y no careció de influencia sobre ella, por la lucha contra el centralismo y el análisis del sistema federativo, la teoría política y económica de Sismondi. Sin em­bargo, en gran parte, el valor inmediato de la visión social de Proudhon, ligada al exa­men moral de la pobreza y de la riqueza, así como de la guerra y de la paz en un sentido austeramente republicano, desem­boca en una acción práctica de extremismo militante que se desarrolla durante todo el siglo XIX. Contra esta obra escribió Thiers su De la Propiedad (v.), de tono netamente burgués.

C. Cordié