Tragedia en un prólogo y cinco actos, publicada en 1572 por Luigi Groto, llamado el Ciego de Adria (1541-1585). Es una de las obras más truculentas de la literatura trágica de la segunda mitad del siglo XVI. En el prólogo intervienen la Muerte, esquelética y armada de la terrible guadaña, y la Envidia, personificada en una furia infernal. Es por lo tanto obvio que ninguno de los personajes, en semejante atmósfera de fatales y horribles gestas, logre sobrevivir. El rey de Bactriana, Candaules, esposo de Berenice (v.), secretamente se une a una prima suya, Da- lida, y muerto el padre de ésta, Moleonte, se adueña de su reino.
Beso, ministro de Candaules, por amor de Berenice le revela el secreto. Berenice se promete a él, si logra poner en su poder a Dalida y a los dos hijos habidos de ella por Candaules. Berenice realiza su terrible venganza. Atada con sus hijos la infeliz madre, la reina le hace destrozar con su propia mano los cuerpos de los pequeños; luego, muerta también Dalida, adereza con la carne de las víctimas una cena macabra y triste para el soberano bígamo. El rey, conociendo el atroz engaño, hace matar a Beso y se apresta a envenenar a Berenice, mientras ella hace otro tanto con él. La muerte de ambos cierra la fúnebre secuela de delitos y de atrocidades. Debido a la enormidad de incidentes y a tantos envenenamientos, la obra llega a lo grotesco. Un carácter común de teatralidad rebuscada la acerca a las tragedias de su época, especialmente a la Canacea (v.) de Speroni y al Orbecche (v.) de Giraldi.
C. Cordié

